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lunes, 4 de noviembre de 2013

Machismo juvenil, el enemigo silencioso



Hay chicos que controlan a su pareja a través de WhatsApp, sienten celos cuando ella sale de fiesta o incluso decretan qué ropa debe ponerse...Y muchas mujeres lo toleran. Tres expertas en violencia de género han desvelado a Efe los discretos síntomas del machismo entre los jóvenes.

Sutil, sigilosa y encubierta. Así es la conducta de algunos chicos que utilizan todas las armas a su alcance para controlar y someter a su pareja.

Para Remedios Menéndez, directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Alcalá, hay un repunte de violencia machista psicológica que "quizá no se percibe como un claro insulto o menosprecio por el hecho de ser mujer, sino como acoso" a través de las redes sociales, por ejemplo.

Twitter, Facebook y WhatsApp integran un "absoluto mecanismo de control" con riesgos que las chicas no perciben, tal y como afirma Marta del Pozo, profesora y doctora de Derecho Procesal de la Universidad de Salamanca:

"Ellas asumen como algo normal que el novio censure su comportamiento, imponga su ropa, espíe su móvil o incluso no le deje espacio para estar con sus amigas", advierte.

Muchas jóvenes no solo consienten estas actitudes sino que las justifican bajo la creencia de que "los celos son una expresión del amor", tal y como indica María José Díaz-Aguado, catedrática de Psicología de la Educación y directora de la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense.

"Si está celoso, es que te quiere"
De acuerdo con el último estudio de "Igualdad y Prevención de la violencia de género en la adolescencia", dirigido por Díaz-Aguado y presentado por el Ministerio de Igualdad en 2010, casi tres de cada diez chicas han escuchado con frecuencia aquello de "si está celoso, es que te quiere".

"No entienden que un comportamiento posesivo es el caldo de cultivo de la violencia de género", añade Del Pozo. El mito del amor romántico contribuye a que las jóvenes no sepan detectar los síntomas: "el amor no lo puede todo y quien bien te quiere no te hará sufrir", precisa Díaz-Aguado.

Estereotipos machistas en libros y TV
La publicidad, los géneros musicales como el reggaeton o los fenómenos literarios como "Cincuenta sombras de Grey" o "Crepúsculo" refuerzan los estereotipos machistas y la posición sumisa de la mujer.

Si las jóvenes no encuentran otro referente distinto al de la mujer "estupenda, dispuesta y sometida", ¿cómo van a imaginar que un novio controlador y autoritario sea antinatural?, plantea Del Pozo.

El machismo es aún más evidente en el terreno sexual. Tal y como afirma Menéndez, basta con escuchar los términos "sexistas y despectivos" con los que incluso ellas mismas califican a una mujer que decide estar con más de un chico en un breve período de tiempo.

Del Pozo pone el acento en las mujeres que se pliegan a los deseos sexuales de su pareja: "cuando ellos marquen, con o sin protección". Según la profesora, "estamos retrocediendo en lo que habíamos conseguido".

¿Qué hacemos mal? "Pensar que el problema era más fácil de erradicar", lamenta Díaz-Aguado. La sociedad no ha entendido que la violencia machista se sigue transmitiendo "a través de sutilezas que no generan el mismo rechazo" que un bofetón, pero que pueden derivar en él.

La violencia de género puede acabar con la vida de la mujer, tal y como ocurrió el pasado 8 de octubre en Tárrega. Un joven de 18 años fue acusado de matar a su exnovia de 14.

Del Pozo describe el perfil del maltratador "Pitbull": "cuando el hombre atrapa, anula y controla a su presa y ésta intenta escapar, aprieta tanto las fauces que acaba asesinándola". En otras palabras, "si no es mía, no es de nadie".

Las expertas coinciden en la necesidad de abordar el problema desde la escuela: educar en valores y enseñar a detectar los primeros indicios de una relación tóxica es crucial para "no ser como somos, sino como queremos ser: hombres y mujeres del siglo XXI".

(FUENTE: noticias.terra.es)

El beso, un cásting químico para elegir pareja


Besarse no sirve para procrear, no alimenta y puede hacerte contraer enfermedades que no tenías. No parece una actividad demasiado práctica y, sin embargo, el 90% de las culturas de la Tierra (y casi el 100% de sus habitantes) la practican.

¿Por qué? “Bésame y verás lo importante que soy”, escribía en sus memorias Sylvia Plath. Y algo parecido han concluido ahora Rafael Wlodarski y Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford. El beso, además de un acto placentero, pudo aparecer como un sistema para seleccionar a la pareja adecuada.

En un artículo que se publica en la revista Archives of Sexual Behavior, los autores plantearon tres hipótesis en torno a la utilidad del beso: para juzgar a la pareja potencial, como forma para mantener la pareja una vez formada o para facilitar la excitación antes del sexo. Después de realizar una encuesta a 902 personas de entre 18 y 63 años, concluyeron que la última opción no tenía evidencia que la apoyase y las dos anteriores sí.

Para plantear sus hipótesis, los investigadores parten de un hecho biológico claro: el metabolismo femenino se hace cargo de gran parte del coste de la reproducción humana, primero cargando con un ser que se alimenta de sus entrañas durante nueve meses y después sigue haciéndolo durante años de lactancia. En una especie como la nuestra, en la que las crías tardan mucho en ser independientes, la presencia de un padre que además de proporcionar espermatozoides eche una mano con la crianza es un aspecto muy relevante. Este hecho habría impulsado a las mujeres a ser más selectivas que los hombres a la hora de buscar una pareja.

A este punto de partida, los investigadores añadieron el hecho de que, según otros estudios, los hombres y las mujeres que se consideran a sí mismos atractivos o que suelen tener más sexo sin compromiso también son más selectivos cuando eligen a sus parejas.

La encuesta comprobó que, en general, las mujeres valoran más los besos que los hombres y que las personas atractivas de ambos sexos también tienen en mayor estima un apasionado beso que las que no se ven tan apetecibles o casi nunca tienen sexo sin compromiso. Esta conjunción entre los individuos más selectivos escogiendo sus parejas y el gusto por los besos es lo que hace concluir a los investigadores que existe una relación entre el beso y el proceso de selección de pareja.

En segundo lugar, los autores del estudio comprobaron que las personas que tienden a buscar con mayor ahínco relaciones largas —mujeres y personas de ambos sexos sin inclinación por las relaciones esporádicas—, valoraban más los besos en la etapa en que la relación de pareja ya estaba en marcha que cuando se estaban empezando a conocer. Además, descubrieron que estos individuos valoraban los besos de igual manera, estuviesen o no relacionados con el sexo. Las mujeres, por ejemplo, valoraban más los besos relacionados con el fortalecimiento de la pareja y alejados de cualquier circunstancia anterior o posterior a la relación sexual que los hombres. Estos resultados coincidían con la hipótesis de partida que predecía el valor del beso para crear un vínculo de pareja.

Los investigadores también pudieron observar la importancia de los besos en las parejas ya establecidas analizando las respuestas a las preguntas sobre satisfacción dentro de la relación. La frecuencia de los besos estaba directamente relacionada con la satisfacción de la pareja, algo que no sucedía con otras actividades como el sexo con penetración.

LA MENSTRUACIÓN CAMBIA EL SABOR DEL BESO
En otro estudio que publican en la revista Human Nature, los mismos autores abundaron en el conocimiento sobre el beso y nuestras preferencias en el emparejamiento analizando su relación con la menstruación. Wlodarski y Dunbar descubrieron que, por un lado, durante la etapa del ciclo menstrual en el que las mujeres tienen más posibilidades de quedarse embarazadas valoran más los besos que en la etapa en que las probabilidades de embarazo son menores.

Este hallazgo también aporta información sobre la importancia del beso como método de selección de pareja. En estudios anteriores, se ha observado que las mujeres en la etapa más fértil de su ciclo menstrual buscan hombres más mAsculinos, socialmente dominantes y con rostros simétricos, todas señales de que los genes del macho son de buena calidad. La elección, no obstante, es compleja, porque esos buenos genes suelen venir acompañados de una falta de preocupación por el hijo que los lleva.

Esta variación de las preferencias por uno u otro tipo de hombres a lo largo del ciclo menstrual y su relación con el gusto por el beso, muestra que, aunque todavía se desconoce, hay una relación entre esas preferencias y la fluctuación hormonal a lo largo de ese ciclo. En particular, los investigadores señalan a la progesterona como interruptor responsable del los cambios de gusto.

Los artículos que presentan hoy los investigadores de la Universidad de Oxford son solo una parte de los esfuerzos para comprender cómo comenzamos a besarnos y tratar de explicar la gran importancia que tiene para nuestra especie un acto que podría haber pasado por algo simplemente cultural. Estudios previos ya han mostrado la enorme potencia química del beso. La investigadora, Sheril Kirshenbaum, autora del libro La ciencia de besar, explicaba cómo la serotonina desprendida cuando juntamos nuestros labios con los de otra persona es en ocasiones similar a la que se observa en personas con trastorno obsesivo compulsivo, algo que explicaría algunos comportamientos de los enamorados-. La dopamina es otra de las drogas naturales que se liberan con el beso y una de las más adictivas. Se libera con las experiencias novedosas, como un primer beso, y puede causar insomnio o falta de apetito.

El rechazo del mal aliento, producido por bacterias que se acumulan en la boca, o el gusto por personas con un complejo mayor de histocompatibilidad distinto del nuestro, algo que favorecería el sistema inmune de nuestros hijos, son otras muestras del proceso químico de selección al que nos podemos estar sometiendo cada vez que besamos a alguien. La ciencia parece confirmar la intuición sobre la relevancia del beso de Plath y puede incluso que justifique un poco la pomposidad de la española, que cuando besa es que besa de verdad, porque a ninguna le interesa besar por frivolidad.

(FUENTE: elcomercio.pe)

sábado, 19 de octubre de 2013

Los hombres se ilusionan con enamorarse más que las mujeres


¿A quién no le gustaría enamorarse? Sentir la ilusión del amor, la adrenalina de la emoción y el palpitar del corazón cuando se ve al ser querido.

La mayoría podría suponer que sólo las mujeres se encuentran inmersas y a la espera de este sentimiento; sin embargo, los hombres desean experimentarlo incluso, con mayor anhelo.

A través del I Barómetro Cofidis de la Ilusión, el primer estudio demoscópico de base científica que parametriza el grado de ilusión personal, se descubrió que los hombres solteros tienen un índice superior que las mujeres en lo que se refiere a enamorarse o a la ilusión del amor.

El estudio, que fue realizado por la consultora de Cofidis analizó la respuesta de más de mil 500 entrevistas personales, las cuales se realizaron en zonas estratégicas de España.

Los resultados arrojaron que para los solteros encontrar pareja se encuentra en el segundo lugar en proyecto vital más ilusionante; en cambio, para las mujeres se halla en la posición número 23, en una lista de 53 relativas al ámbito material, personal, afectivo, formativo y laboral.

La prueba también señaló que la importancia en las ilusiones cambia; cuando las mujeres están solteras, la ilusión del amor baja más que cuando están casadas, ya que este deseo se alinea con la importancia que se le da a la familia. En el caso de los hombres cuando se casan disminuye.

El Barómetro Cofidis de la Ilusión no sólo encontró que los hombres desean enamorarse, también los viajes se encuentra entre los anhelos más prioritarios, las amas de casa y jubilados poseen los niveles más bajos en este parámetro.

(FUENTE: noticiasenperu.com)

Vive el Halloween más sexy e íntimo


El 31 de octubre puede ser una ocasión muy especial para compartir en la intimidad. La lencería se transforma y mezcla erotismo y embrujo. ¿Te animas?

Halloween no tiene porque ser una festividad solo apta para niños y jóvenes. Puede llegar a convertirse una fiesta adulta muy especial, cuando se destapa la faceta más pícara y atrevida, vistiendo los disfraces y accesorios más íntimos, y compartirlos con su sorprendida y ¡encantada! pareja.

Ya sea estilo policía, corsaria, felina o ‘bunny’, o también acompañada de una misteriosa máscara, la lencería festiva femenina presenta múltiples posibilidades, acordes a la personalidad de la mujer que la viste, para que pueda descubrir y desplegar toda su sensualidad y compartirla con él.

Para indagar en las facetas más sexys del “¿truco o trato?” y conocer las numerosas posibilidades y positivas repercusiones de la lencería de Halloween, la agencia Efe entrevistó a dos expertos de la firma francesa Soft Paris, que han diseñado una colección de prendas íntimas para que la mujer ‘embruje’, aún más, a su pareja, en “la noche más bruja del año”.

“Llevar ropa interior adecuada proporciona más seguridad a las mujeres porque se encuentran más a gusto con sus cuerpos y con su aspecto”, explica Anne-Charlotte Desruelle, fundadora junto a Luca Armenia, de esta empresa que define su esencia como “libertad, picardía y placer, dulzura, Paris, romanticismo y sofisticación” y la plasma en sus series de lencería, cosméticos, accesorios y juguetes íntimos.

Según Desruelle, “la lencería nació para cubrir las partes más intimas de una mujer que, a veces, pueden ser fuente de incomodidad para aquellas que no se gustan. Saber que las prendas de ropa interior pueden realzar o esconder partes de su cuerpo genera un sentimiento de seguridad. En definitiva, una lencería adecuada puede ayudarnos a vernos mejor, y no solo en la intimidad”.

“La lencería para las festividades tiene características típicas que todos podemos reconocer. Rojo o dorado para Año Nuevo; con corazones y romántica para San Valentín; blanca y elegante para la noche de bodas. Lo que puede pasar con estas prendas es que son estándar y, a veces, las mujeres se pueden sentir obligadas a utilizarlas aunque no se identifiquen con este estilo”, señala Desruelle.

Por otra parte, “la lencería que la mujer elige para una ocasión especial o romántica ha sido seleccionada por ella misma, según sus gustos y su cuerpo. De esta manera, estará mucho más a gusto con algo que la representa, y podrá mostrar su cuerpo con más orgullo y seguridad”, explica.

JUGAR E INNOVAR EN UNA NOCHE ESPECIAL

Para esta experta, “en una pareja, la innovación es esencial para aportar vitalidad y energía. Es muy importante aprovechar cualquier ocasión y fiesta especial para crear intimidad y juego dentro de la pareja; así como para evitar caer en la rutina diaria”. “Halloween puede ser una de estas ocasiones y es perfecto para vivir y compartir la experiencia de disfrazarse en pareja, jugar a juegos temáticos para darle vida a la relación o sentirse más cercanos”, destaca esta empresaria.

“Además, aunque el juego tendría que formar parte de la vida diaria de una relación, tener una cita por Halloween ayuda a estimular la creatividad, ya que los sentimientos que evoca como el miedo, el terror… pueden dar ánimos a muchos escenarios mezclados con el erotismo y la sensualidad que, en otras ocasiones, no haríamos”, señala esta profesional.

“Por último, no olvidemos que las brujas en las historias son mujeres libres, extrovertidas y cercanas a la naturaleza, con una sexualidad muy liberal”, añade Desruelle.

“Encajes, transparencias, blondas, lentejuelas... todo puede ir bien para Halloween”, indica la experta francesa, para quien “es suficiente que sea negro y con detalles rojos. Pero la cosa más importante a tener en cuenta es el modo. Cada mujer tiene que encontrar el suyo, solo hay que dar con la lencería adecuada”.

Para disfrutar al máximo de una lencería de Halloween, la fundadora de Soft Paris señala que “el único consejo es: no olvides que tú eres tú. No hay que dejarse llevar por convencionalismos, sino que hay que llevar lo que nos haga sentir más cómodas y más nosotras mismas. ¡Abogamos por mujeres que imponen su personalidad a las convenciones!".

Según Desruelle, las reacciones de la pareja al descubrir una lencería sexy en una celebración especial como Halloween, pueden ser variadas y diferentes, pero siempre positivas.

"Si es la primera vez que la mujer usa una lencería un poco más atrevida, la primera reacción será sorpresa, seguida de felicidad al ver que su compañero disfruta al mostrarle su cuerpo. Recordemos que la confianza es la primera arma de seducción y una lencería adecuada es solo un instrumento”, señala.

LENCERÍA PARA MOMENTOS SEÑALADOS

Y si la pareja ya ha visto a la mujer usar algo sexy, estará feliz porque sabe que ella está “usando todas las ocasiones especiales para intrigarlo y complacerlo. ¡Muchos hombres comienzan a comprar bonitas piezas de ropa interior para sus parejas por el placer de verlas llevándolas!”, explica Desruelle a Efe.

Para Alain Héril, sexólogo del equipo de Soft Paris, “Halloween es una festividad donde se juega con la representación de la muerte, el miedo, el temor… pero desde un punto de vista más alegre y con una cierta idea lúdica”.

“Así pues, se juega a ser otra persona que se revela, una parte de nosotros mismos que normalmente se esconde y no se exhibe en el espacio público. Halloween juega con la trasgresión, ya que ésta tiene la capacidad de estimular el deseo sexual”, explica Héril.

Para este sexólogo, “Además de disfrutar de una cita íntima durante la noche de Halloween también se unen las energías de Eros y de Tanatos”, es decir el deseo sexual y la muerte, “y las dejamos coexistir en el propio dialogo del cuerpo. Es una manera de ‘hacer el amor’ a las energías mortíferas, para sentirse más vivo que nunca porque el deseo ha ganado”.

“Llevar un disfraz de Halloween representa el acto de jugar con imágenes y de poder actuar según el atuendo que se lleve y no seguir el propio papel social que todos habitualmente cumplimos. Cuando una mujer se viste con un disfraz para Halloween puede ser una bruja, es decir, una mujer libre, abierta, extrovertida…una mujer que disfruta con su sexualidad”, señala.

Según Héril “detrás de esta imagen, más allá del juego y del morbo, ella afirma su dimensión libre y dominante. Todo ello, solo puede ser beneficioso para la pareja, pues les obliga a modificar sus comportamientos, transgredir sus hábitos, visitar otros lugares, atreverse con la sorpresa y lo insospechado… En resumen, ser más creativo en la sexualidad. Este juego atrevido es excitante, tanto para uno como para otro”. Respecto de los efectos positivos que puede tener una lencería femenina adecuada en Halloween, este sexólogo explica que “la mujer se descubre más sensual, más bella y, por esto, descubre una seguridad en sí misma que transmitirá a su pareja también. Con el arma de la seguridad, también será más emprendedora, audaz y más desinhibida".

ARMAS DE SEDUCCIÓN

Por otra parte, “ella sabe que tiene todas las armas para seducir y sorprender a la pareja y, por esta razón, se siente más fuerte, más orgullosa de sí misma y del poder que tiene”, añade este experto.

“Al mismo tiempo, la pareja apreciará la elección de la ropa interior, no solo visualmente, sino y, sobre todo, emocionalmente, porque verá a su pareja segura de ella misma y de su cuerpo y ¡esto es muy estimulante!. Como decimos en Soft Paris: ‘Amarse ante de ser amadas. Seducirse antes de seducir. Gustarse para poder gustar’. Porque ser amadas, seducir y gustar es mucho más fácil con la confianza en una misma”, destaca Héril.

Por otra parte, “muy a menudo, las parejas que tienen hijos no tienen tiempo para sus momentos de intimidad, lo que puede causar daño a la pareja. Además, muchas no quieren tener momentos de intimidad cuando en casa estén los hijos porque tienen miedo de que los niños los vean”, indica el profesional francés.

“Dejar salir a los hijos para ocasiones especiales, como Halloween, permite a la pareja estar solos aunque sea unas horas. Por otra parte, saber que los niños puedan regresar a sus hogares en cualquier momento hace que esta cita sea aún más intrigante y llena de emociones”, agrega.

Según Héril cambiarse los papeles/roles o jugar a disfrazarse en Halloween “puede ser muy beneficioso para la pareja porque, por un momento, devienen alguien que no son en realidad escapando de la rutina cotidiana”.

“A veces, los disfraces permiten ser alguien que se quiere ser en la vida real pero no se tiene el coraje. A través de un disfraz, las tímidas serán más atrevidas porque estarán dramatizando un personaje distinto al que son ellas y esto les permite liberarse”, indica.

A aquellas mujeres que son más púdicas, el sexólogo de Soft Paris les aconseja elegir “una lencería o un disfraz delicado y elegante”, ya que usar algo sexy no quiere decir vulgar, y Halloween puede ser una oportunidad para ponerse algo delicado y asombrar a nuestra pareja con esta sorpresa.

(FUENTE: noticias.univision.com)

lunes, 14 de octubre de 2013

Estudio: infieles encuentran más atractivas a sus parejas



Un dato ciertamente revelador e inesperado es el que arrojó la última encuesta publicada por la página de infieles “Victoria Milan”. Contra todo pronóstico, la mayoría de los hombres y mujeres infieles encuentran a sus parejas más atractivas que a sus amantes.

Así es. Solamente el 30% de los infieles que participaron en la medición tienen amantes más jóvenes que sus parejas y, únicamente, el 25% considera que su amante está más en forma. Además, ni siquiera la mitad – el 42,8% – cree que su amante es más atractiva que su pareja.

Entonces viene la pregunta del millón: ¿Por qué engañan a sus parejas? El sexo masculino, en general, consideró que sus amantes les dan más cariño, los escuchan y son más apasionadas.

¿Y las mujeres? La misma tendencia encontramos entre las respuestas de las infieles: sólo un 25,8% tienen un amante más joven que su pareja y cerca del 65,7% considera a su pareja más atractiva que su amante, aunque sí el 52% han destacado que su amante está más en forma.

(FUENTE: 24horas.cl)

WhatsApp ha causado 28 millones de rupturas amorosas en el mundo, según estudio


La famosa aplicación de chat para celulares WhatsApp tiene mucha ventajas debido a que es rápido, simple y gratis, para algunos equipos, sin embargo también tiene su parte negativa ya que el famoso 'doble check' es el causante de la alarmante cifra de 28 millones de rupturas de relaciones amorosas.

Esto debido a que cuando una persona envía un mensaje a través de WhatsApp y este llegue al receptor al ver el doble check piensa que el destinatario ha leído el mensaje cosa que la propia compañía ha negado ya que esto quiere decir que el equipo ha recibido el mensaje, más no que haya sido revisado.

Sin embargo esto es algo que no todos los usuarios saben, o no quieren comprender, y según un informe de CyberPsychology and Behaviour Journal el llamado 'Síndrome del doble check' ha costado ya que 28 millones de relaciones terminen.

Este síndrome consiste en la ansiedad que nace al ver que el receptor ha recibido el mensaje, que está conectado o bien lo estuvo al recibirlo pero no contestó.

Los autores del estudio explican que aplicaciones como WhatsApp son "muy favorables" en una primera fase de las relaciones, pero con el tiempo empiezan a revelarse sus efectos negativos, acompañados del aumento de los celos y el control.

(FUENTE: diariocorreo.pe)

Un estudio reveló lo obvio: en Facebook las mujeres hablan de amor y los hombres de sexo


Las mujeres que acceden a Facebook habitualmente utilizan el término “amor”, mientras que los hombres que ingresan a esta red social prefieren hablar de “sexo”, de acuerdo con una información que publicó el diario El País.

Un grupo de 11 investigadores de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) realizó el estudio “Personalidad, género y edad en el lenguaje de los medios sociales: El enfoque del vocabulario abierto”, el cual se concentró en el análisis de 75.000 voluntarios de Facebook, 15,4 millones de mensajes y 700 millones de palabras.

Según los científicos estadounidenses, en el lenguaje femenino prevalecen las palabras “amor”, “compras”, “shopping”, “familia”, “cumpleaños” y “mi pelo”. Por el contrario, en los hombres predominan los términos “sexo” (en sus diferentes conjugaciones y denominaciones), “gobierno”, “economía”, “mi mujer”, “mi novia”, “playstation” y “fútbol”.

Por otra parte, se comprobó que existen diferencias de lenguaje entre ambos sexos. Cuanto más los caballeros recurren al adjetivo posesivo “mi”, las féminas usan también el adjetivo posesivo “tu”.

Finalmente, los responsables de las indagaciones explicaron que su objetivo era descubrir las características distintivas y el estado emocional de las personas. Los resultados sobre este tipo de personalidad es claro: el extrovertido habla más de fiestas y el neurótico de depresiones.

(FUENTE: noticias24.com)

¿Por qué hoy el amor dura tan poco? Estudio revela la respuesta



A diferencia de épocas pasadas, actualmente las relaciones amorosas se caracterizan por una duración más bien breve.

Impresión que un equipo multinacional de investigadores ha confirmado luego de estudiar por 15 años a 1761 matrimonios.

 Este extensivo estudio evaluó la multitud de parámetros que determinan la existencia del amor entre dos personas, desde la pasión sexual hasta la “adaptación hedónica”, las razones por las cuales dos personas se unen en un compromiso.

El boost de la felicidad que se detona con el matrimonio, dura en promedio solo un par de años, después de lo cual cada miembro de la pareja vuelve a ser tan feliz como lo era antes.

El estudio también encontró que la excitación del periodo de luna de miel vuelve luego de entre 18 y 20 años, cuando los hijos comienzan a salir del hogar familiar: la libertad recuperada se convierte en un redescubrimiento del ser amado.

Hay razones evolutivas y prácticas por las cuales el amor no puede mantenerse vehemente por tanto tiempo, pues la obsesión llegaría a niveles patológicos que nos impedirían realizar las otras tareas de nuestra cotidianeidad.

Curiosamente, el estado del enamoramiento guarda una enorme semejanza, psicológicamente, con la adicción y el narcisismo, entre estas la circunstancia de que si no se detiene, termina por generar amplios daños.

Por otro lado, la diferencia entre la manera en que un hombre y una mujer conciben el sexo dentro de una relación, obedece a que la idea de sexo apasionado en las mujeres depende mucho más que en los hombre de la idea de novedad.

(fuente: peru.com)

martes, 1 de octubre de 2013

Hombres, más propensos a la infidelidad



Una investigación recientemente publicada en el boletín Personality and Social Psychology señala que los hombres sucumben más que las mujeres a la infidelidad sexual. El motivo, según sus hallazgos, sería que ellos sienten un impulso sexual más intenso, que no es lo mismo que tengan menos autocontrol.

Para llegar a esa sutil diferenciación (que no es tan obvia como parece) los investigadores realizaron dos experimentos. El primero estuvo diseñado para determinar cómo habían reaccionado hombres y mujeres a las "tentaciones" sexuales en su pasado. El segundo experimento se concentró en evaluar, de manera separada y en un tiempo determinado, la relación entre los impulsos sexuales y el autocontrol.

Natasha Tidwell, una de las autoras del estudio, señaló que los hombres son más propensos a la infidelidad sexual porque sus impulsos son más fuertes que las mujeres. Sin embargo, cuando las personas practican el autocontrol en una situación determinada, la diferencia disminuye notablemente. Según los investigadores, el autocontrol, comparado con el impulso sexual, es una capacidad relativamente reciente en nuestra historia evolutiva, de manera que funciona de la misma forma en hombres y en mujeres.

En el primer experimento se le pidió a los participantes de ambos sexos que describieran cómo fue la atracción sexual que sintieron hacia una persona “no disponible”. Después respondieron una serie de preguntas diseñadas para medir la fuerza de su impulso sexual, la forma en que tratan de controlar dicho impulso conscientemente, y también lo que resulta de esa “negociación”.

“Cuando los hombres se referían a su comportamiento sexual del pasado, reportaban haber sentido un impulso más fuerte, en comparación con lo que reportaban las mujeres”, señaló Tidwell. Sin embargo, la fuerza de sus impulsos no puede predecir qué tanto autocontrol se puede tener sobre ellos.

En el segundo experimento se hizo un juego de selección de pareja. A los participantes se les mostró una serie de imágenes de individuos del sexo opuesto. Las imágenes estaba etiquetadas por computadora, de manera aleatoria, con letreritos que decían: “bueno para ti”, “malo para ti”. Los participantes debían aceptar o rechazar a las potenciales parejas basándose en la “sugerencia” de la computadora. En un grupo se les pidió que aceptaran a los que consideraban más deseables y rechazaran a los que consideraban no deseables. En otro, que fueran en contra de sus inclinaciones (rechazar a los deseables, aceptar a los no deseables).

Independientemente del grupo en el que se encontraran, muchos hombres experimentaron un mayor impulso a aceptar a quienes consideraban deseables. Sin embargo, el mismo experimento permitió evaluar el autocontrol que se tiene en otras situaciones, y ahí, tanto hombres como mujeres, quedaron prácticamente empatados.

Me parece que este estudio abre la reflexión en varios sentidos. Por un lado, me parece que aún en un ambiente de investigación controlado, las mujeres tienen ciertas reservas cuando se trata de hablar de su vida sexual. Pienso que desde hace cientos de años se nos ha infundido cierta idea culposa o "indecente" acerca de las mujeres que expresan sus deseos sexuales, y más tratándose de alguien "no disponible".

En segundo lugar, los impulsos sexuales no son una cualidad biológica aislada de la historia, como tampoco lo es el autocontrol. Muchos autores, entre ellos Michel Foucault, han mostrado cómo la “civilización” occidental y patriarcal ha domesticado y reprimido a las mujeres a partir de una serie de mecanismos ideológicos que datan de muchos siglos atrás. La religión, la política, la medicina y la economía han puesto de su parte para controlar o apagar los impulsos sexuales de la mujer y, por otra parte, han construido las condiciones sociales para que los hombres sean menos penalizados por sucumbir a las tentaciones sexuales.

(FUENTE: losandes.com.ar)
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