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lunes, 26 de febrero de 2024

A qué edad usted podría encontrar el amor verdadero? La ciencia lo revela

En el complejo y a menudo confuso mundo del amor, la matemática podría tener algunas respuestas. Hannah Fry, reconocida matemática británica y profesora en la Universidad Global de Londres, llevó a cabo un estudio exhaustivo que intenta determinar si hay una edad en particular en la que uno tiene mayores posibilidades de encontrar el amor verdadero.

La curiosidad y la fascinación del ser humano por el amor han sido eternas. Desde la literatura hasta el cine, pasando por canciones y poemas, hemos intentado desentrañar el misterio del amor verdadero y cómo y cuándo lo encontramos.

La ciencia, con su precisión y rigurosidad, ofrece una perspectiva única sobre este tema. A través de métodos matemáticos y análisis de patrones, el estudio de Fry analiza cómo las decisiones que tomamos en diferentes edades pueden influir en nuestras oportunidades de encontrar a ese alguien especial.

En el estudio, se examinaron miles de relaciones, analizando la edad de inicio, la duración y la percepción de felicidad y compromiso de cada una. Los datos fueron alimentados a modelos computacionales para predecir patrones y tendencias.

Una de las teorías más intrigantes presentadas en el estudio es la “Regla del 37%”. Esta regla sugiere que deberíamos pasar el 37% de nuestra vida de citas eligiendo y aprendiendo de las relaciones, sin establecernos permanentemente. Una vez que se supera ese período, la siguiente persona que encuentres que sea mejor que todas las anteriores debería ser tu elección para un compromiso a largo plazo.

Para simplificar, si consideramos que la mayoría de las personas comienzan a salir en citas serias alrededor de los 18 años y están dispuestas a establecerse alrededor de los 40, el período de “selección y aprendizaje” sería de aproximadamente 8 años. Por lo tanto, según la Regla del 37 %, alrededor de los 26 años sería el momento más óptimo para encontrar al verdadero amor.

Sin embargo, Fry advierte que si bien la matemática proporciona patrones y probabilidades, el amor sigue siendo un campo altamente impredecible y personal. No hay garantías y cada individuo tiene un camino único.

Además de la “Regla del 37 %”, el estudio aborda otros factores que pueden influir en la búsqueda del amor verdadero, como la influencia del entorno social, la educación y las experiencias pasadas.

Es importante destacar que, si bien la investigación aporta interesantes hallazgos, el amor no se puede reducir a una fórmula o ecuación. La vida es incierta y el amor aún más. Como menciona Fry en su conclusión, “la matemática nos puede dar patrones y probabilidades, pero al final, el corazón tiene sus propias razones que la razón desconoce”.

Esta investigación nos recuerda que, si bien la ciencia y la matemática pueden ofrecer orientación, la intuición, las emociones y las experiencias individuales juegan un papel crucial en la maravillosa travesía del amor. Sin duda, Hannah Fry y su equipo han aportado una nueva dimensión a nuestra comprensión del amor, combinando la precisión de los números con la complejidad del corazón humano.

(FUENTE: vanguardia.com)

sábado, 2 de diciembre de 2023

Sexo de despedida con un ex: ¿una idea desastrosa o una apuesta segura?


¿Es el denominado break up sex, es decir, el sexo que se practica en el momento en el que se decide que la relación ya no da más de sí, tan excitante como lo venden las películas o es un desastre autodestructivo que ensucia la clausura capaz de despertar nuevas emociones y traumas? ¿Es el sexo con una ex pareja una idea nefasta o una apuesta segura para quien busque el orgasmo?

El estudio de 2020 The psychology of breakup sex: Exploring the motivational factors and affective consequences of post-breakup sexual activity’ (La psicología de la ruptura sexual: exploración de los factores motivacionales y las consecuencias afectivas de practicar sexo tras romper) tenía como cometido comprender por qué después de romper, tantas personas deciden practicar sexo con quien han sido sus parejas y cuáles son sus consecuencias, pues sus autores pensaban que la cultura pop había romantizado en exceso este tipo de conductas. “Mantener contacto sexual con una expareja puede tener diversas consecuencias. Los implicados pueden experimentar angustia y querer volver a estar juntos, mientras que, por otro lado, pueden vivir una experiencia que les motive a revivir su relación”, explican los autores.

Los autores de este estudio diferencian entre el denominado break up sex, que es el que pone el cierre a la relación, y el sexo con quien desde hace un tiempo es ya una expareja. El estudio señaló que las mujeres tienden a sentirse peor consigo mismas después de poner en marcha ambos tipos de encuentros, mientras que los hombres, simplemente, se sienten entusiasmados por tener relaciones sexuales. “Está bastante claro que hombres y mujeres tienden a tener diferentes motivaciones y consecuencias psicológicas cuando se trata de un encuentro sexual con una expareja, siendo los hombres más propensos a hacerlo por motivos hedonistas. Saber que la persona no está segura de si realmente quiere estar allí, pero lo hace de todos modos en aras de su placer, bien podría ser razón suficiente para no hacerlo en primer lugar”, advierten los autores de la investigación.

Las consecuencias del sexo en clave ‘flashback’

Respecto a practicar sexo con quien acabas de dejarlo, Laura Morán, autora de Perfectamente imperfectas, quiere matizar que el mito de que el enfado puede conducir a un sexo maravilloso es solamente eso: un mito. “Lo que indican las investigaciones es que las mujeres, cuando tenemos un estado de ánimo de afectación negativo (estrés, tristeza, rabia), no solemos ser tan proclives al encuentro sexual. Es cierto que los hombres, estando enfadados, sí pueden ver el sexo de reconciliación como un encuentro sexual con el que medir el nivel de enfado y tener la oportunidad de reconectar físicamente con la pareja. Lo ven como mesa de negociaciones del conflicto, pero para las mujeres, el sexo es la mesa de las celebraciones”, asegura.

Tanto el sexo con una pareja con la que estamos en pleno proceso de acabar la relación como con una expareja con la que hace un tiempo que no estamos lleva inevitablemente a vivir viejos sentimientos o hacernos pensar que la relación no está realmente terminada. “Cuando tenemos contacto con nuestra expareja y surge un encuentro sexual puede ser que alguna de las dos partes o ambas se dejen llevar por ese recuerdo que tienen de los momentos bonitos que pasaron juntos, unos recuerdos que quieren volver a repetir. El cerebro a veces desea que te quedes únicamente con esa parte buena para protegerte y te olvides así de los momentos no tan espléndidos o que no funcionaron. Esos malos recuerdos que se tienen a ignorar son justamente los responsables de que esas dos personas no sean pareja en actualidad”, explica a S Moda Rocío Moñino, psicóloga y sexóloga de VivelaVita.

Por su parte, Mariona Gabarra, sexóloga, explica que por si fuera poco, tener sexo con una expareja o con quien lo va a ser después del encuentro (sí: este tipo de relaciones sexuales son una suerte de augurios libidinosos) puede poner la zancadilla a futuras aventuras o relaciones. “Al comenzar a conocer a personas nuevas, la complicidad en el sexo no es tan fácil, pues el sexo tiene un componente emocional. Esa conexión no es sencilla. Si mientras estamos conociendo a alguien con quien no estamos adaptados, porque venimos de un bagaje de otra relación, pensamos que nuestro ex era mejor, caeremos de nuevo en sus garras y surgirán las dudas. En lugar de valorar una nueva sexualidad con alguien nuevo, lo vamos a comparar. No es algo objetivo y nos va a confundir, porque el ser humano tiende a lo fácil para ahorrar energía y porque nuestra finalidad es la supervivencia. Si estamos conociendo a alguien con quien la sexualidad va poco a poco y lo comparamos con alguien con quien ya tuvimos ese proceso, nos vamos a confundir y pensaremos que quizás no funcione con la persona nueva”, advierte.

Esa intimidad puede dar lugar a un reset ficticio y la conexión física, aunque en principio puede ser tomada como algo casual, puede hacer que una de las partes caiga presa de la nostalgia y se quede anclada en el pasado, en lugar de trabajar en dar la bienvenida a alguien nuevo entre las sábanas.

El porqué de la obsesión con el pasado

Para evitar este tipo de encuentros con el pasado en los que un orgasmo puede salir caro, lo interesante sería descubrir, para comenzar, por qué el sexo con un ex o con quien va a serlo tras el encuentro suele ser tan apetecible. “Cuando tenemos un encuentro erótico con otra persona, estamos abriendo nuestra confianza, vulnerabilidad, intimidad... En esos instantes hay emociones y sentimientos, aunque sea con alguien que acabas de conocer. Sin embargo, cuando se da con una persona que ha compartido tu vida y hay un conocimiento de cómo nos gusta que nos estimulen, que nos hablen en ese encuentro tan íntimo y un largo etcétera, hace que se pueda producir una sensación intensa. Pero también existen reencuentros con exparejas que no son tan alucinantes. Todos conocemos a alguien que le ha pasado, por lo que no se puede generalizar este concepto”, dice Moñino. Por su parte, Morán matiza que el error radica en creer que podemos alargar la pasión a lo largo de una relación. “Algo es apasionante cuando es poco frecuente o novedoso, y lógicamente, llega un punto en el que en una relación de pareja, el sexo deja de ser una novedad, por lo que ese arrebato del enamoramiento no puede darse después en las relaciones en las que ya hay compromiso instaurado y una sensación de confianza y predictibilidad. La novedad y la incertidumbre desaparecen”, dice.

Entonces, ¿está el sexo en pareja condenado a la monotonía? ¿Hemos de olvidarnos de la pasión? ¿El pasado siempre vuelve, aunque sea, al menos, para saciarnos sexualmente? Laura Morán recalca que la pasión tiende a morir tanto en pareja como cuando se practica sexo con un ex a causa del efecto de habituación. “Al tener sexo con un ex, ese encuentro puede ser entendido como una reconquista, se puede tener sexo desde el despecho, puede servir para demostrarle o recordarle al otro lo que se ha perdido… Puede haber muchas motivaciones que hagan de ese encuentro algo alucinante, pero si se repite varias veces el sexo con un ex, cada vez será menos alucinante”, señala. Por eso, Mariona Gabarra, sexóloga y asesora de Gleeden, apuesta por trabajar la pasión y se encarga de tranquilizar a quienes creen en la monogamia por encima de todas las cosas “Podría perfectamente ser igual de apasionado el sexo con una pareja que con ex. Hay que saber que cada día nuestra pareja nos elige y valorarlo”, asegura.

(FUENTE: elpais.com)

¿Realmente es amor? La ciencia detalla los 27 tipos de amor que existen

No hay solo un tipo de amor. Existe el amor propio, romántico, el de amistad, a Dios, a los animales, etcétera. Pero en el estudio "Body map of love' de la revista Philosophical Psychology, define hasta 27 tipos distintos.

Los autores han llegado a la conclusión de que existen 27 tipos de amor midiendo "cómo se encarnan topográficamente los sentimientos subjetivos de diferentes tipos de amor". Tambien cómo los diferentes tipos de amor se asocian con la valencia emocional autoinformada, la fuerza de la experiencia corporal y mental, la asociación con el tacto, el tiempo transcurrido desde la última experiencia y la controlabilidad". Y por último, cómo de similares se sienten los diferentes tipos de amor. 

Los resultados analizan dónde se siente el amor. "Todos se “sienten” fuertemente en la cabeza. Otra zona del cuerpo fuertemente implicada es el pecho, pero esta encarnación y su extensión disminuye progresivamente según el tipo de amor. Algunos tipos de amor, lógicamente, involucran las áreas genitales y otros se “sienten” en todo el cuerpo", exponen los investigadores.

"Los sentimientos medios más positivos se reportaron para el amor sexual, romántico, recíproco, verdadero y apasionado", aseguran los autores. En el texto, se refieren al amor como los 27 estímulos relacionados: apasionado, verdadero, por vivir, romántico, de madre, como amigo, incondicional, recíproco, por los animales, por dios, etcétera.

(FUENTE: elperiodico.com)

jueves, 16 de noviembre de 2023

A qué edad usted podría encontrar el amor verdadero? La ciencia lo revela

En el complejo y a menudo confuso mundo del amor, la matemática podría tener algunas respuestas. Hannah Fry, reconocida matemática británica y profesora en la Universidad Global de Londres, llevó a cabo un estudio exhaustivo que intenta determinar si hay una edad en particular en la que uno tiene mayores posibilidades de encontrar el amor verdadero.

La curiosidad y la fascinación del ser humano por el amor han sido eternas. Desde la literatura hasta el cine, pasando por canciones y poemas, hemos intentado desentrañar el misterio del amor verdadero y cómo y cuándo lo encontramos.

La ciencia, con su precisión y rigurosidad, ofrece una perspectiva única sobre este tema. A través de métodos matemáticos y análisis de patrones, el estudio de Fry analiza cómo las decisiones que tomamos en diferentes edades pueden influir en nuestras oportunidades de encontrar a ese alguien especial.

En el estudio, se examinaron miles de relaciones, analizando la edad de inicio, la duración y la percepción de felicidad y compromiso de cada una. Los datos fueron alimentados a modelos computacionales para predecir patrones y tendencias.

Una de las teorías más intrigantes presentadas en el estudio es la “Regla del 37%”. Esta regla sugiere que deberíamos pasar el 37% de nuestra vida de citas eligiendo y aprendiendo de las relaciones, sin establecernos permanentemente. Una vez que se supera ese período, la siguiente persona que encuentres que sea mejor que todas las anteriores debería ser tu elección para un compromiso a largo plazo.

Para simplificar, si consideramos que la mayoría de las personas comienzan a salir en citas serias alrededor de los 18 años y están dispuestas a establecerse alrededor de los 40, el período de “selección y aprendizaje” sería de aproximadamente 8 años. Por lo tanto, según la Regla del 37 %, alrededor de los 26 años sería el momento más óptimo para encontrar al verdadero amor.

Sin embargo, Fry advierte que si bien la matemática proporciona patrones y probabilidades, el amor sigue siendo un campo altamente impredecible y personal. No hay garantías y cada individuo tiene un camino único.

Además de la “Regla del 37 %”, el estudio aborda otros factores que pueden influir en la búsqueda del amor verdadero, como la influencia del entorno social, la educación y las experiencias pasadas.

Es importante destacar que, si bien la investigación aporta interesantes hallazgos, el amor no se puede reducir a una fórmula o ecuación. La vida es incierta y el amor aún más. Como menciona Fry en su conclusión, “la matemática nos puede dar patrones y probabilidades, pero al final, el corazón tiene sus propias razones que la razón desconoce”.

Esta investigación nos recuerda que, si bien la ciencia y la matemática pueden ofrecer orientación, la intuición, las emociones y las experiencias individuales juegan un papel crucial en la maravillosa travesía del amor. Sin duda, Hannah Fry y su equipo han aportado una nueva dimensión a nuestra comprensión del amor, combinando la precisión de los números con la complejidad del corazón humano.

(FUENTE: vanguardia.com)

sábado, 29 de julio de 2023

¿Para el amor hay edad? Un estudio define qué sucede con la diferencia de años en una pareja

Un análisis hecho por la Universidad Emory de Atlanta aseguró que la diferencia de edad puede influir en el éxito o fracaso de una relación. Enterate más.

El amor es un fenómeno complejo que afecta a dos corazones independientemente de los dígitos que marquen sus respectivas edades. Encontrar un alma gemela es algo completo. Y hay veces que puede ser alguien que ni siquiera cumple años en la misma década que uno, por lo que se forma una pareja con bastante diferencia de edad. Este es algo que aún genera debate.

A nadie le corresponde juzgar estas historias de amor, por lo que solamente queda observarlas y comprenderlas. En esta búsqueda de la comprensión aparecen los resultados de un estudio realizado por la Universidad Emory de Atlanta, que trató de revelar los secretos de cuál sería la edad "ideal" para una relación romántica.

Los investigadores, luego de evaluar a más de 3.000 individuos, llegaron a la conclusión de que las relaciones con sólo un año de diferencia de edad, contaban con un 3% de probabilidad de separación. Sin embargo, a medida que la diferencia de edad aumentaba, también crecía la posibilidad de ruptura.

En este sentido, las parejas con una diferencia de edad de una década experimentaban una probabilidad de separación del 39%, la cual se disparaba de forma alarmante hasta el 95%, en el caso de las separadas por dos décadas.

El amor tiene mayor éxito en edades similares, aunque no siempre es así

Las conclusiones de los investigadores indican que una diferencia de edad menor podría ser la clave de una relación más duradera. Esta conclusión se basa en el hecho de que las personas de edades similares suelen compartir más experiencias vitales, referencias culturales y etapas de desarrollo personal.

Estas experiencias compartidas y este entendimiento fomentan vínculos emocionales más profundos, además de mayor respeto mutuo y objetivos compartidos, haciendo que la relación sea más resistente a los conflictos y las diferencias a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, cuando dos personas son de la misma generación, es más probable que hayan crecido en un contexto social y cultural similar. Como resultado, es posible que hayan experimentado eventos globales o tendencias culturales al mismo tiempo. El hecho de haber compartido éstas experiencias, pueden ayudar a las parejas a entenderse y conectarse a un nivel más profundo.

Por otra parte, cuando dos personas tienen una edad similar, a menudo están navegando por etapas similares de la vida al mismo tiempo, ya sea que se trate de establecer una carrera, comprar una casa o decidir tener hijos. Al enfrentarse a estos hitos juntos, las parejas pueden apoyarse mutuamente y trabajar en equipo para superar los desafíos que puedan aparecer.

Compartir edad es compartir experiencia

Todas estas conexiones compartidas pueden ayudar a fomentar una comprensión más profunda, un respeto mutuo y objetivos de vida compartidos entre las parejas. Estos elementos no solamente pueden enriquecer la relación, sino que también pueden ayudar a las parejas a superar conflictos y desacuerdos que surgen con el tiempo.

Sin embargo, aunque esta investigación proporciona información útil, es crucial recordar que se trata de promedios estadísticos y no de valores absolutos. Existen varios casos de relaciones satisfactorias y plenas con diferencias de edad significativas. Esto demuestra que factores como los valores compartidos, la madurez emocional, el respeto mutuo y la comunicación pueden desempeñar un papel igual o más importante en el éxito de una relación, que la edad por la edad misma.

(FUENTE:  ambito.com)

Científicos descubren por qué nos atraen ciertas personas

Los psicólogos sociales han estado estudiando durante mucho tiempo cómo algunas de las relaciones humanas más significativas pueden surgir de conexiones muy breves. A menudo, todo lo que se necesita es un pequeño interés compartido, que puede desencadenar una simple conversación y dar lugar a un afecto duradero; en realidad, no hay ningún secreto oculto en ello. Este fenómeno se conoce como "efecto de atracción por similitud". Pero ¿por qué tendemos a enamorarnos de personas que son similares a nosotros?

Aunque esta premisa puede parecer obvia, Charles Chu, profesor adjunto de Gestión y Organizaciones en la Escuela de Negocios Questrom de la Universidad de Boston, realizó una serie de cuatro experimentos para responder a esta pregunta. Los resultados de su investigación fueron publicados en el Journal of Personality and Social Psychology.

En resumen, según esta nueva investigación, hay un mecanismo psicológico simple detrás de esta tendencia a juzgar a una persona en función de una sola característica, lo que revela cómo las reglas de la atracción están influenciadas por suposiciones injustas.

"Razonamiento autoesencialista"

De acuerdo con los investigadores, el factor clave detrás del efecto de atracción por similitud es lo que los psicólogos llaman "razonamiento autoesencialista". Este concepto se refiere a la creencia que las personas tienen acerca de poseer un núcleo interno profundo o una esencia que determina quiénes son.

"Si tuviéramos que idear una imagen de nuestro sentido del yo, sería esta pepita, un núcleo interior casi mágico que emana y provoca lo que podemos ver y observar sobre las personas y sobre nosotros mismos", explicó Chu en un comunicado.

"Sostenemos que creer que las personas tienen una esencia subyacente nos permite suponer o inferir que cuando vemos a alguien que comparte una sola característica, debe compartir también toda mi esencia profundamente arraigada", agregó.

Así, cuando las personas piensan que una esencia impulsa sus intereses, gustos y aversiones, suelen suponer lo mismo de los demás y, si encuentran a alguien con un solo interés –a menudo menor–, razonan que esa persona también compartirá su visión más amplia del mundo.

"Nuestra atracción por las personas que comparten nuestros atributos se ve favorecida por la creencia de que esos atributos compartidos están impulsados por algo profundo en nosotros: la propia esencia", dijo Chu a Neuroscience News.

"Para decirlo concretamente, nos gusta alguien que está de acuerdo con nosotros en un tema político, comparte nuestras preferencias musicales o simplemente se ríe de lo mismo que nosotros no puramente por esas similitudes, sino porque esas similitudes sugieren algo más: esta persona es, en esencia, como yo y, como tal, comparte mis puntos de vista sobre el mundo en general", explicó. 

El experimento

Para poner a prueba esta suposición, los investigadores llevaron a cabo una serie de experimentos con la participación de 2.290 personas. En un primer paso, los participantes completaron un cuestionario diseñado para evaluar la intensidad de su razonamiento autoesencialista. A continuación, se les pidió que expresaran sus sentimientos hacia un personaje ficticio llamado Jamie, basándose en las opiniones de Jamie sobre temas como el aborto, la pena de muerte y la posesión de armas.

Los resultados confirmaron las predicciones: aquellos participantes con niveles más altos de razonamiento autoesencialista eran más propensos a sentirse atraídos hacia Jamie cuando coincidían en opiniones.

En un segundo experimento, los científicos evaluaron si este efecto persistía cuando los temas objetivo eran menos sustanciales. Para ello, pidieron a los participantes que calcularan el número de puntos azules de una página y los clasificaron, junto con el Jaime ficticio, en subestimadores o sobrestimadores. Incluso en el caso de una conexión tan escasa, los que creían tener un núcleo interno se sentían más cercanos al Jaime que se les parecía.

"Descubrí que, tanto con dimensiones de similitud bastante significativas como con similitudes arbitrarias y mínimas, las personas que tienen una mayor creencia en que tienen una esencia son más propensas a sentirse atraídas por estos otros similares frente a otros disímiles", dijo Chu.

Desbaratar la influencia del razonamiento autoesencialista

Por último, los investigadores llevaron a cabo otros dos experimentos con el objetivo de desafiar la influencia del razonamiento autoesencialista. En uno de ellos, informaron a los participantes que ciertos atributos, como el gusto por una obra de arte, eran esenciales o no esenciales en la formación de la identidad de una persona. En otro experimento, intentaron persuadir a los participantes de que utilizar su esencia interna para juzgar a los demás podría llevar a resultados inexactos.

"Rompe este proceso de razonamiento esencialista, corta la capacidad de la gente de asumir que lo que están viendo es reflejo de una similitud más profunda. Una forma de hacerlo fue recordarle a la gente que esta dimensión de similitud no está conectada o relacionada con su esencia en absoluto; la otra forma fue decirle a la gente que utilizar su esencia como forma de entender a otras personas no es muy eficaz", explicó Chu.

No saltar a conclusiones: un factor limitante

Estos intentos de desbaratar el razonamiento autoesencialista surgieron de la convicción del profesor Chu de que aferrarse a una similitud indefinida y fundamental con alguien basada en un número limitado de intereses compartidos puede ser inherentemente defectuoso y limitante en términos de las conexiones significativas que podemos establecer.

"Cuando oyes expresar un único hecho u opinión con el que estás de acuerdo o en desacuerdo, realmente merece la pena tomarse un respiro y frenar. No tomar ese único dato y extrapolarlo, utilizando este tipo de pensamiento para llegar hasta el final, que esta persona es fundamentalmente buena y como yo o fundamentalmente mala y no como yo", argumentó.

El reto de comprender los sentimientos de los demás

En resumen, Chu sostiene que este tipo de pensamiento puede ser engañoso, ya que, según su trabajo, tendemos a llenar los vacíos en nuestra comprensión de los demás con nuestra propia percepción del yo, lo cual puede llevarnos a hacer suposiciones injustificadas.

Así, Chu sugiere que es importante ser conscientes de este sesgo y estar dispuestos a trascender nuestras propias suposiciones para realmente comprender y conectar con los demás.

"Hay formas de ir por la vida y conocer a otras personas, y formarnos impresiones de otras personas, sin referirnos constantemente a nosotros mismos", concluye Chu. "Si estamos constantemente tratando de averiguar quién es como yo, quién no es como yo..., no siempre es la forma más productiva de tratar de formarnos impresiones de otras personas. La gente es mucho más compleja de lo que creemos".

(FUENTE: dw.com)

sábado, 20 de mayo de 2023

Ni Cupidos ni amor a primera vista: la ciencia dicta de quién te enamoras

A la hora de establecer relaciones de pareja, influyen muchos factores, pero también entra en juego algo esencial cuando establecemos relaciones de amistad: la atracción por la personalidad del otro. Y esto, según un equipo de científicos de la Universidad de Boston, es algo que podemos estar haciendo mal.

Los autores de una nueva investigación han observado que, por lo general, nos basta con un factor en común o en desacuerdo para saber si queremos tener una relación con esa persona. Esto se basa en algo conocido como razonamiento autoesencialista y, al parecer, podría estar llevándonos a perdernos conocer a muchas personas interesantes.

Dicho razonamiento establece que las personas consideramos que tenemos un núcleo profundo, o esencia, que da forma a quienes somos. Dicho de otra manera, creemos que todas nuestras opiniones o preferencias van en un pack, de modo que, si alguien tiene una, posiblemente también tenga el resto. Es un pensamiento que nace del hecho de que, al pensar en nosotros mismos, tenemos mucha información, pero del resto de personas no sabemos tanto, por lo que rellenamos los huecos de la incertidumbre con nuestras propias percepciones.

La esencia te aleja de una buena relación

Para la realización de este estudio que se acaba de publicar, sus autores reclutaron a un grupo de personas y les hablaron sobre las opiniones de un personaje ficticio acerca de uno de cinco temas muy relevantes: el aborto, la pena de muerte, las pruebas con animales, la eutanasia o la posesión de armas.

Una vez que se les dio esa información, se les encuestó sobre las raíces de su identidad. Para ello, los investigadores idearon una encuesta dirigida a establecer cómo de cerca estaba cada persona del razonamiento autoesencialista. 

Como ya habían predicho, los que estaban más cerca del autoesencialismo tendían a mostrar más o menos propensión a establecer una relación con el personaje ficticio si estaban de acuerdo o en contra de su opinión sobre un solo tema. No necesitaban saber más. Esto, en parte, podría tener sentido. Al fin y al cabo, son temas que incluso se pueden relacionar con los derechos humanos o de otros seres vivos. Las opiniones con respecto a eso pueden estar muy ligadas a otros aspectos de la forma de ver la vida de una persona.

Por eso, los autores de la investigación repitieron el experimento sobre algo tan trivial como contar el número de puntos azules en una pantalla. Era un cálculo complicado, por lo que algunos estimaron por encima y otros por debajo. Y, de nuevo, los que estaban más cerca del autoesencialismo se mostraron más propensos a establecer una relación con el personaje que había contado aproximadamente el mismo número de puntos.

¿Esto qué tiene que ver con el amor?

Este estudio no se realizó con referencia a las relaciones de pareja. Pero sí que es cierto que muchas veces las relaciones románticas empiezan simplemente como la atracción a establecer una amistad con una persona. Después entran en juego el cerebro y las hormonas. 

La testosterona despierta el deseo sexual, la oxitocina promueve el apego hacia la otra persona y la dopamina y las endorfinas provocan esa familiar aparición de mariposas en el estómago.

Por todo esto, cuando empezamos una relación, no hay ningún querubín lanzando flechas de amor. Nuestra idea de la identidad humana empieza a trabajar y, después, las hormonas hacen el resto. ¿Hace todo esto que la situación sea menos romántica? No tiene por qué. Saber por qué nos enamoramos no inhibe el placer de hacerlo. Eso sí, démonos la oportunidad de conocer a las personas más allá de su opinión sobre una sola cuestión. Quizás nos sorprendamos si ponemos nuestras hormonas a trabajar en esa relación.

(FUENTE: hipertextual.com)

El matrimonio ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre

Numerosos estudios señalan los beneficios de una relación de pareja duradera en nuestra salud. Entre los más notorios están los que señalan efectos protectores generales, otros más específicos concluyen que reduce los marcadores inflamatorios y la presión arterial. Lo extraño es que también están aquellos que muestran que no es lo mismo compartir experiencias con amigos o amigas para equiparar los beneficios del matrimonio, es decir el matrimonio tiene importantes beneficios que aún no se aclaran del todo. Y, curiosamente, muchos de estos beneficios para la salud son más pronunciados para los hombres que para las mujeres casadas.

Uno de los factores que más se ha estudiado es el riesgo de diabetes tipo 2. De acuerdo con un estudio este tipo de diabetes se asocia con una serie de factores vinculados a la salud social, incluido el aislamiento social, la soledad, los arreglos de vivienda, el apoyo social y el tamaño de la red social. En este sentido, un nuevo estudio señala que las personas que viven con su pareja parecen ser más capaces de mantener niveles más bajos de azúcar en la sangre.

Para llegar a esta conclusión un equipo de científicos de Canadá y Luxemburgo, liderados por Katherine J. Ford y Annie Robitaille han utilizado datos de biomarcadores del English Longitudinal Study of Aging (Estudio Longitudinal Inglés de Envejecimiento o ELSA por sus siglas en inglés), básicamente una muestra basada en la población de adultos mayores de 50 años y sus parejas, que viven en Inglaterra. Los datos utilizados para el estudio fueron de 3335 adultos de 50 a 89 años sin diabetes previamente diagnosticada durante el período de 2004 a 2013.

A los voluntarios se les realizó un análisis de sangre y también se les preguntó si tenían pareja con quien vivían y se les hicieron preguntas diseñadas para medir el nivel de tensión social y apoyo social dentro de la relación. Al mismo tiempo se obtuvo información sobre varios factores, como detalles sobre la edad, los ingresos, el empleo, el tabaquismo, la actividad física, la depresión, el índice de masa corporal (IMC) y tener otros tipos de relaciones sociales en su red social (hijo, otro familiar inmediato, amigo ).

Los datos mostraron que alrededor de las tres cuartas partes (76 %) de los encuestados vivían en pareja. El análisis de los datos a lo largo del tiempo mostró que las personas que experimentaron transiciones matrimoniales (p. ej., divorcio) también experimentaron cambios significativos en sus niveles de HbA1c (una heretorpoteína que se utiliza en pruebas de laboratorio para determinar la diabetes) y probabilidades de prediabetes.

Lo interesante del estudio es que la calidad de la relación de pareja no producía una diferencia significativa en los niveles promedio de glucosa en sangre, lo que sugiere que tener una relación de apoyo o tensa era menos importante que simplemente tener una relación. Eso sí, es importante destacar que se trata de un estudio observacional y, como tal, no puede establecer la causa.

"En general – concluye el estudio –, nuestros resultados sugirieron que las relaciones matrimoniales/de cohabitación estaban inversamente relacionadas con los niveles de HbA1c, independientemente de las dimensiones del apoyo o la tensión conyugal. Asimismo, estas relaciones parecían tener un efecto protector frente a los niveles de HbA1c por encima del umbral de prediabetes. Un mayor apoyo para los adultos mayores que están experimentando la pérdida de una relación marital o de cohabitación por divorcio o duelo, puede ser un punto de partida para abordar los riesgos para la salud".

(FUENTE: lasexta.com)

domingo, 19 de marzo de 2023

La infidelidad: ¿qué produce en nuestro cerebro?

La infidelidad duele y la sospecha también. Pero, ¿cuál es su impacto real sobre el cerebro? ¿Qué partes se activan o sobreactivan y qué tienen que ver con cómo nos sentimos? ¡Te lo contamos!

Las traiciones pueden tener un precio muy alto, tanto en lo interpersonal como en lo individual. Así, una infidelidad tiene la propiedad de reforzar las dudas y aumentar la sensación de incertidumbre. Es ese incendio que puede terminar consumiendo todo aquello por lo que una persona ha luchado, como el aire que derriba a un castillo de naipes.

La infidelidad es una traición a la confianza depositada, que tiene el potencial de desencadenar emociones muy intensas y aversivas. Entre ellas encontramos la frustración, la ira resentida, la angustia o la tristeza. Por otro lado, hoy queremos posar la mirada en una emoción muy vinculada con la infidelidad: los celos.

Los celos como emoción

Una emoción es una forma de responder a uno o varios estímulos del ambiente. En concreto, una emoción tiene tres componentes:

El componente conductual: es el comportamiento que se produce de una manera reactiva o como consecuencia de la emoción.

El componente neurovegetativo alude a cómo nuestro organismo moviliza y reúne los recursos energéticos para hacer frente al estímulo. Tiene su base en el sistema nervioso autónomo (SNA), el sistema nervioso autónomo.

Por último, el componente hormonal actúa ayudando al sistema neurovegetativo gracias a la liberación de sustancias que facilitan una respuesta emocional. Tal es el caso de las hormonas segregadas a nivel suprarrenal, que se segregan para que nuestros músculos suficiente alimento.

Los celos son una emoción con una profunda base social. Se definen como ‘el hecho de ser suspicaces, de desconfiar y de recelar sobre el otro’, porque este puede cambiar el afecto que siente por nosotros a otra persona. Es decir, la emoción de celos es una anticipación de una pérdida. Los celos nos alarman sobre el preludio de un duelo en potencia, de una pérdida.

Reaccionar con celos ante una infidelidad, además de ser normal, es angustiante. Además, el perfil de respuesta varía en función de si se es hombre o mujer. ¿Por qué? La respuesta podemos encontrarla en la evolución. Desde el marco de la evolución, esta emoción se vincula con las consecuencias reproductivas.

¿Cómo afecta la infidelidad a tu cerebro?

Si eres mujer, es probable que estés más sensibilizada con el escenario de la infidelidad emocional. En el polo contrario, si eres hombre, es probable que des más importancia a la infidelidad de tipo sexual.

«La infidelidad es una situación concreta y real que representa el más alto nivel de intimidación a una relación de pareja que se puede experimentar».

-Ana María Fernández Tapia-

Ante la conducta infiel, suelen activarse aquellas zonas relacionadas con las emociones negativas y con la cognición social (Takahashi, 2006). Entre ellas tenemos:

La amígdala. Esta es una estructura clave en la respuesta emocional. Actúa como un «director de orquesta». Entre sus funciones se encuentra la regulación de los impulsos y la expresión de las emociones. Se activa intensamente ante el miedo.

La ínsula. Se activa cuando algo nos desagrada y cuando sentimos asco. Cuando la infelidad duele y sentimos celos, se activa esta región. También se activa ante el dolor físico. Es la responsable de procesar la parte emocional del dolor.

El surco temporal superior. Los celos que sentimos se producen como consecuencia de la traición percibida. Así, el surco temporal superior se activa cada vez que evaluamos la confianza y la intencionalidad de alguien.

Además, tanto en hombres como en mujeres se activa de manera intensa la corteza visual. Esto ocurre porque imaginamos activamente a nuestra pareja siendo infiel, «es como si lo viésemos con nuestros propios ojos». Por otro lado, la amígdala se activa de manera más intensa ante los celos de los varones si la infidelidad ha sido sexual. Por el polo contrario, ante las infidelidades emocionales se activa más la ínsula, el hipocampo y el hipotálamo (Takahashi, 2017).

Como podemos observar, algunas áreas se activan de manera diferencial según el sexo. Esto tiene su origen en el valor para la reproducción que le concede cada sexo a la infidelidad.

(FUENTE: lamenteesmaravillosa.com)

¿Qué buscan los solteros modernos en las relaciones? Un estudio revela todo


Los solteros modernos piensan de manera muy diferente a la de los sorteos del pasado, no quieren lo mismo, no perciben la relaciones de la misma manera y tienen distintos métodos disponibles cuando quieren buscar una pareja, pero, al final todos quieren lo mismo, conseguir una buena relación., que sea estable, duradera y más que satisfactoria. 

El problema es que a veces es difícil saber qué buscar o qué es lo que se quiere realmente, así que el proceso de encontrar pareja puede ser un poco complicado (en especial porque hay muchas posibilidades de toparse con la equivocada y terminan renunciando a la relación). 

De acuerdo con la psicología, las parejas más exitosas son las que tienen elementos como el respeto, la confianza, una buena comunicación, honestidad y más, pro nunca vas a llegar a ese punto si no empiezas a buscar y si no te enfocas en los puntos más importantes. 

Un buen punto para empezar es entender qué es lo que las personas realmente buscan cuando quieren una relación, y para eso ya hay un estudio que hizo todo el trabajo y puede ser de gran ayuda. 

Los solteros modernos y qué buscan en las relaciones, según un estudio 

De acuerdo con Psychology Today, Match realiza un estudio anual llamado Singles in America, y en esta ocasión analizó a más de 5,000 solteros con el fin de determinar qué es lo que buscan y qué es lo que quieren en sus relaciones y de una potencial pareja. 

De acuerdo con el estudio, a raíz de la pandemia y de la falta de contacto y socialización que se dio, los solteros ahora buscan relaciones con personas que estén abiertos a la posibilidad del matrimonio, esto aumentó de un 58% a un 76%. Se pensaba que esto podría bajar con el tiempo, pero, a finales del 2022, esto se mantuvo en un 74%.

No solo se refiere a matrimonio en el sentido tradicional, sino a que lo que se busca son relaciones estables y que puedan ser largas y duraderas, con las que se pueda formar una familia (no necesariamente con hijos).

La encuesta también encontró que un 86% de los solteros buscan sentir atracción física hacia la otra persona, mientras que las cualidades como tener una madurez emocional y ser una persona confiable son de las más deseadas, y se considera que son más relevantes que el tener una apariencia atractiva.

En cuanto al sexo, la encuesta reveló que solo el 31% de los solteros aceptarían tener sexo en la primera cita, que es un porcentaje que se ha mantenido estable durante varios años, y parte de que muchas personas prefieren conocerse un poco más antes de tener un encuentro sexual. 36% de los solteros revelaron que prefieren esperar un poco antes de pasar a eso.

En cuanto a las citas on line, Match encontró que muchas parejas se conocen por alguna app o sitio de citas, pero que la gran mayoría de ellos prefiere pasar a conocerse en el mundo real tan rápido como sea posible, con un 84% buscando esto, ya que piensan que, mientras más se alargue la “relación” o las conversaciones en línea, menos posibilidades hay de que se conozcan realmente y de que las cosas avancen.

El punto más importante del estudio es que, incluso cuando las relaciones pueden tener muchas formas, los solteros modernos están interesados en conseguir conexiones profundas, según explica Psychology Today, y duraderas, en especial después de haber pasado por un periodo de pandemia en el que hubo muy poco contacto y millones de personas experimentaron soledad y aislamiento. 

Por otro lado, Match dice que esto es solo una guía, ya que hay muchas personas que dicen querer una cosa, pero no están cerradas a otras posibilidades que puedan funcionar. 

(FUENTE: gq.com)

sábado, 18 de febrero de 2023

La oxitocina no es necesaria para enamorarse, revela estudio

El amor se celebra este 14 de febrero en el que las parejas suelen dedicarse mensajes, canciones, se envían regalos, entre otras muestras de cariño. Sin embargo, este sentimiento no solo se enfoca en la raza humana, sino que científicos lo han estudiado en diversas especies en las que han encontrado que la oxitocina, la llamada “hormona del amor”, no tiene un papel esencial para “enamorarse”.

El más reciente estudio al respecto lo realizaron científicos de la Universidad de California y se publicó en la Revista Neuron , en donde los resultados arrojaron diversos comportamientos y aspectos en especies animales y sus parejas.

Los topillos de la pradera tienen solo una pareja durante su vida

La investigación se basó en el comportamiento de los topillos de la pradera (Microtus ochrogaster), unos pequeños roedores que llevan despertando la curiosidad de los científicos desde hace 40 años, debido a los comportamientos monógamos que presentan: mantienen una misma pareja durante toda su vida.

Los investigadores inhibieron la presencia de oxitocina de sus cerebros, sin embargo esto no impactó, pues los resultados revelaron que los vínculos con su pareja y con el resto de la comunidad no sufrían cambios.

Estos resultados pusieron en duda el papel de la “hormona del amor”, a la cual se le atribuye de ser la única responsable de la creación de vínculos sociales y sentimientos amorosos en las diferentes especies, entre ellos, la humana.

Los especialistas decidieron analizar el comportamiento de “enamoramiento” o el papel que juega la oxitocina en esta especie de roedores que se distribuyen por toda Norteamérica y que destacan por mantener un fuerte vínculo con su pareja y mantenerla de por vida. De hecho, la relación es tan fuerte, que si un individuo de la pareja fallece, el otro no adquiere nunca una nueva pareja.

También se caracterizan porque existe un cuidador biparental con sus crías, es decir, tanto el macho como la hembra se responsabilizan de igual manera del cuidado y protección. Los grupos familiares de hembra, macho y cría, son los que forman las comunidades de topillos en la naturaleza, sumándose a ellos ocasionalmente algunos familiares no activos reproductivamente.

Los especialistas toman como referencia estos comportamientos para extrapolar los resultados a otras especies, como la humana debido a las similitudes que existen.

Se inhibió la presencia de oxitocina

El estudio consistió en inhibir la presencia de oxitocina en el cerebro de los roedores con un fármaco, sin embargo, su comportamiento no tuvo variaciones: las parejas se mantenían unidas, el apego por familiares no se alteraba y la forma de actuar de los padres no sufría ningún tipo de cambio.

Es decir, el estudio confirmó que la inhibición de la oxitocina del cerebro no altera la conducta social de los individuos. El afecto, la paternidad o el amor son comportamientos que ocurren de igual forma en ausencia de la hormona.

Los científicos concluyeron que la oxitocina no es la única responsable de la creación de vínculos amorosos en las comunidades y que ello obedece a alo más complejo que aún no se determinan por completo.

(FUENTE: expansion.mx)

Cómo ser más atractivo (según la ciencia)

La conquista romántica sigue siendo uno de los grandes misterios de la humanidad, y más en plena era de Tinder, poliamor y relaciones abiertas. Pero hay algo que nunca cambia: la química entre dos personas (la propia palabra lo dice, química) todavía es pura ciencia. El portal estadounidense 'Business Insider' ha reunido varias investigaciones científicas recientes sobre la atracción entre hombres y mujeres y el resultado es un decálogo de consejos muy interesantes. ¿Qué puedes hacer para ser un tipo más atractivo? Tranquilo, no queremos convertirte en una persona diferente, solo que potencies todas esas virtudes que ya tienes. Toma nota. No todo en el amor y en el sexo es ciencia, pero tal vez esto te ayude a sacar lo mejor de ti.

1. Muéstrate maduro

A ellas les gustan mayores. Es lo que algunos expertos llaman el efecto George Clooney : las mujeres se sienten más atraídas por hombres de mayor edad que ellas cuando alcanzan la independencia económica. Otros estudios lo relacionan con el poder: si perciben que el nivel de vida es mayor (un coche caro, una casa lujosa), también lo será el nivel de atracción.

2. Sé agradable

Es un resultado relacionado tanto con el físico como con la personalidad. Cuando a 100 encuestados les mostraron imágenes de hombres y mujeres, confesaron que les parecían más atractivas aquellas personas con rasgos amables. Recibe el nombre de efecto halo: una sola característica sirve para que alguien se forme un retrato completo de ti. Sea como sea, lo que está claro es que les gustas si eres un buen tipo.

3. Déjate barba (de varios días)

Esta conclusión tampoco nos pilla por sorpresa. Si a una mujer le dan a elegir entre varios hombres basándose solo en su afeitado y su vello facial, lo más probable es que se quede con el que tiene una barba fuerte de varios días.

4. Trabaja tu cuerpo (pero no mucho)

¿Un residuo antropológico de nuestros días de cazadores? ¿Quizá tiene más que ver con la fertilidad y la evolución? Las mujeres prefieren a los hombres musculosos para relaciones breves y a los hombres fibrados para las duraderas.

5. Potencia tu sentido del humor

No es un tópico: si haces reír a la persona que te gusta será más fácil que vuestra conexión prospere. Es algo más relevante para las mujeres que para los hombres ; ellos dan más importancia a su propia habilidad (o la falta de ella) para desplegar su sentido del humor.

6. Habla de tus sentimientos

Una investigación australiana a partir de citas rápidas arrojó un resultado curioso: los hombres que muestran inteligencia emocional, que tienen facilidad para aceptar sus sentimientos y hablar de ellos, resultan más atractivos. Será eso del mindulfness.

7. Huele bien

Es obvio, ¿no? Tu fragancia y tu olor corporal pueden despertar en la persona que te gusta incluso instintos ocultos, y utilizar perfumes y desodorantes intensos te hará más atractivo y confiado.

8. Cuida tu lenguaje corporal

Mostrarte expresivo y demostrar que confías en tu lenguaje corporal también es una ventaja a la hora de ligar. Según un estudio basado en imágenes de perfiles de dating, las mujeres prefieren posturas expansivas, como abrir los brazos o estirarse para coger algo. Así que ya sabes: no te cruces de brazos.

9. Sé positivo y confiado

Si potencias tu lado positivo, confiado, asertivo y orgulloso de tus logros, ganarás muchos puntos. ¿Quién quiere salir con una acelga?

10. Muéstrate solidario

Otra conclusión extraída de una investigación en plataformas de dating. Una de las características que tanto hombres como mujeres más aprecian para relaciones breves y duraderas es que realices actividades de voluntariado.

11. Viste colores llamativos

Según un estudio de 2010 con participantes de diferentes países, ellas prefieren que vistas de rojo.

12. Hazte con unas mascota

Es un rasgo que humaniza incluso a los hombres percibidos como más rudos. Será que las mascotas sacan lo mejor de ti, tu faceta más tierna y tu amor por la naturaleza.

13. Aprende a tocar la guitarra

¿Pensabas que lo de cantar 'Wonderwall' a la guitarra estaba pasado de moda ? Pues estás en lo cierto, ya no se lleva, pero a ellas les gusta que toques algún instrumento musical. ¿El atractivo del artista romántico y bohemio?

14. Practica deportes de riesgo

¡Ten cuidado, que no queremos un disgusto! Si los deportes de riesgo son lo tuyo, potencia tus hobbies para conquistar a la persona que te gusta.

15. Presume de tus cicatrices

Un último consejo. ¿Pensabas que a nadie le interesaba esa cicatriz de la barbilla de cuando te caíste de la bici ? Cuéntale la historia.

(FUENTE: revistagq.com)

jueves, 2 de febrero de 2023

¿El infiel no cambia? Estudio científico trae conclusiones sobre el tema


Muchos dichos refuerzan que el infiel no cambia y puede tener ese tipo de comportamiento siempre. Sin embargo, un estudio ha abordado específicamente que aquel que traiciona, tiene mayor probabilidad de hacerlo de nuevo en una relación posterior.

Según la investigación publicada en PubliMed, Kayla Knopp y sus colegas, de la Universidad de Denver, en Colorado, siguieron a las dos últimas relaciones románticas heterosexuales de 484 adultos.

Cada participante respondió preguntas sobre su propia infidelidad, así como sobre la infidelidad conocida y sospechada por parte de sus parejas en cada relación. Los investigadores definieron la infidelidad como haber tenido una relación sexual con alguien que no es su pareja actual.

Después de controlar varias variables, el equipo descubrió que las personas que informaron ser infieles en su primera relación tenían tres veces más probabilidades de engañar a su pareja posterior en comparación con aquellos que no estuvieron involucrados en traiciones.

Además, aquellos que sospechaban que su primer compañero había cometido infidelidad, tenían cuatro veces más probabilidades de tener sospechas sobre infidelidad en una relación posterior.

“Algunas personas pueden aprender que estos tipos de comportamiento son más aceptables o esperados después de experimentarlos una vez y, por lo tanto, pueden volverse más tolerantes a los signos de infidelidad en las futuras parejas de pareja”, explicaron.

A pesar de las limitaciones, el equipo dice que los hallazgos demuestran claramente la necesidad de que los investigadores tengan en cuenta los patrones previos de infidelidad mientras desarrollan una comprensión de cómo es posible predecir e intervenir en este comportamiento. 

(FUENTE: meganoticias.cl)

Lo que debes saber si no hay atracción sexual con tu pareja, según un terapeuta

Muchos hombres heterosexuales llegan a mi consulta admitiendo que eligieron a su pareja sin tener en cuenta la atracción sexual.

Durante las sesiones de terapia matrimonial con su pareja en la sala, el hombre afirmará que no sabe por qué no experimenta deseo. Tal vez sea el estrés, la baja testosterona o la ansiedad.

Pero cuando me reúno con él individualmente, suele contar una historia diferente. Me dice que eligió a su pareja sin priorizar la atracción sexual.

¿Por qué elegiría una persona a un posible compañero de vida sin sentir la chispa de la atracción sexual? ¿Pueden estas relaciones sobrevivir y prosperar? ¿Puede cultivarse después algo como la atracción sexual que no existía en un principio?

He hablado con muchos hombres en sus 30 que me han dicho: "Cuando encontré a la mujer con la que quería casarme, marcaba todas las casillas. Excepto una".

Las características de esa lista incluyen "ser mi mejor amiga", "será una madre increíble", "nuestros amigos y familias se llevan muy bien" y "me quiere de verdad". ¿La única casilla sin marcar? La atracción sexual, y a menudo los hombres ni siquiera mencionaban esa cualidad para empezar.

Me quedé atónito.

La sexualidad es lo que realmente distingue una relación romántica de una platónica: me parece que es un tipo de "pegamento para relaciones" que ayuda a las parejas a permanecer juntas en tiempos difíciles. Por eso me desconcierta que tanta gente le reste valor al sexo a la hora de elegir una pareja para una relación duradera.

Psicóloga explica los "deberías" y las prácticas comunes para fortalecer la relación de pareja

"Las investigaciones demuestran que, aunque el atractivo físico suele estar entre los rasgos más importantes que la gente desea en una pareja romántica, en realidad no encabeza la lista ni para los hombres ni para las mujeres", afirma el Dr. Justin Lehmiller, investigador del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana, un centro de investigación dedicado a la sexualidad. "Rasgos como la inteligencia, el humor, la honestidad y la amabilidad suelen ser al menos tan importantes, si no más".

Algunos hombres han interiorizado una visión de las mujeres de "lo uno o lo otro": las que son grandes esposas y madres y las que son sexualmente aventureras, según la doctora Elizabeth Perri, terapeuta sexual de Chicago.

"He observado esto en pacientes masculinos que están en el mundo de las citas y sienten la presión de elegir a alguien que perciben como 'material de esposa' pero sin atracción sexual, en lugar de esperar a encontrar una pareja que encaje mejor tanto emocional como sexualmente", me dijo Perri.

¿Puede la atracción sexual ser decisiva para una relación?

El buen sexo puede ayudar a proteger contra el malestar psicológico, incluyendo la ansiedad y la depresión, ayuda a las parejas a lograr una conexión más profunda y mejora la satisfacción de la relación.

"Si una relación es una comida, la parte sexual debería considerarse una parte integral de la misma, como la proteína, en lugar de una parte superficial como el postre", dice Eva Dillon, terapeuta sexual de Nueva York.

"Según mi experiencia, es posible que las mujeres cultiven el deseo por su pareja con un esfuerzo considerable, pero si un hombre no siente deseo por su pareja al principio de la relación, nunca lo hará", me dijo Dillon. ¿Por qué contar con que la atracción sexual llegue más tarde cuando se puede priorizar en una pareja y disfrutar de los beneficios desde el principio?

Aun así, los niveles más bajos de atracción sexual no siempre son un problema para las parejas, dijo la sexóloga Dra. Yvonne Fulbright.

"Para algunas personas, la falta de atracción sexual puede llevar a la infidelidad o al divorcio. Para otras, la falta de atracción sexual solo se convierte en un problema cuando se sintoniza con las expectativas sociales en torno al sexo y el deseo", dijo Fulbright, profesora adjunta del departamento de sociología de la American University de Washington.

"Se presiona mucho a las parejas para que mantengan una vida sexual activa, y además candente. La gente tiene la sensación de que hay un tipo y una calidad de deseo que hay que alcanzar, y cualquier desinterés en ese sentido se considera un problema que hay que resolver".

Algunos de mis colegas terapeutas advierten que no hay que poner demasiado énfasis en la importancia de la atracción sexual inmediata.

"Tenemos la idea errónea de que debemos sentirnos físicamente atraídos por alguien cuando nos encontramos por primera vez o no hay potencial de relación. Eso no es cierto", dice la doctora Rachel Needle, terapeuta sexual. "La atracción puede crecer a medida que se conoce a alguien y se experimenta una mayor cercanía y conexión".

Avivar el fuego

¿Qué hacer si la chispa entre tu pareja y tú se está apagando? ¿O si quieres subir la temperatura de una relación que no tenía nada al principio?

Fulbright advierte que no hay que dar consejos generalizados. "Solo las parejas pueden averiguar la mejor manera de gestionar este reto en su relación", dijo.

"La no monogamia puede funcionar para algunos, pero no para otros. Las parejas tienen que decidir hasta qué punto son honestas entre sí, hasta qué punto este asunto es un factor de ruptura para seguir juntos o no, y qué importancia debe darse a este asunto a la luz de otras cosas buenas que tienen a su favor", añadió por correo electrónico.

No pienses que todo está perdido si estás en una relación duradera. Para algunas parejas, el deseo sexual puede crecer con el tiempo si se centran en él. "A menudo no es hasta los 30 años cuando nos sentimos lo suficientemente cómodos como para pedir lo que queremos en la cama", dice Dillon.

Pero me niego a estar de acuerdo con quien piensa que las parejas casadas dejarán de tener sexo de todos modos, así que para qué molestarse en priorizar la atracción sexual.

"Muchas parejas de 50 años pueden explorar y ampliar su sexualidad gracias a la madurez y a los nidos vacíos. Para las parejas de 60, 70 y más años que son capaces de ampliar su definición de sexo más allá del orgasmo y cocrear intimidad, el sexo puede seguir siendo vibrante y enriquecedor", añadió Dillon a través del correo electrónico.

Y ten en cuenta que tu salud sexual es un indicador de tu salud general. Así que si realmente estás experimentando un inexplicable descenso del interés sexual, considera la posibilidad de hablar con tu médico. Tal vez tus niveles de testosterona hayan descendido realmente.

Sea cual sea el origen de tu falta de interés sexual, sé sincero con tu pareja. La honestidad, como se ve, puede ser excitante (eventualmente).

(FUENTE: cnnespanol.com)

‘Sexo de reconciliación’: ¿puede arreglar los problemas de pareja? Esto opinan especialistas

Los conflictos en una relación pueden darse sobre situaciones graves o sobre detalles mínimos, aunque hay parejas que no pierden la oportunidad de tener sexo de reconciliación. Esta es una actividad sexual que se da luego de un conflicto ya solucionado o, en algunos casos, se usa como reemplazo de la reconciliación.

Lo que es claro es que se dice que se siente un placer muy intenso. Pero, ¿pueden realmente los problemas de pareja arreglarse en la cama? Hablamos con cuatro especialistas para responder esta y otras interrogantes.

¿Cuántos tipos de ‘sexo de reconciliación’ hay?

Lo primero que se debe definir para entender el sexo de reconciliación (lo habrás escuchado también como ‘make-up sex’) es que puede ocurrir de dos maneras. La sexóloga Katherine Chávez señala que un caso se da cuando “el conflicto ha terminado y las parejas, tras la discusión, han podido solucionar el problema de forma conveniente y clara”.

En estos casos, la especialista apunta que, a raíz de ese entendimiento, se habla de sentimientos y se muestran emociones. “Esto puede llevar a que el deseo de la pareja se despierte, para llegar a la relación sexual”, acota.

Por otro lado, el segundo caso sucede cuando se da “con el fin de paliar la discusión o complacer a la pareja”. Es decir, se tiene sexo tras no haber llegado a una solución al conflicto.

El sexólogo Gary Rivera refiere: “Las personas que han experimentado el sexo de reconciliación afirman que en él se mezclan la intensidad de los sentimientos de enfado con los propios de la relación amorosa. Hay una mezcla de estos sentimientos, de amor y odio, podríamos decirle”.

¿Por qué para algunos se siente más placentero el ‘sexo de reconciliación’?

A pesar de que cada pareja sea diferente y tengan sus propias particularidades por las que disfrutan del ‘sexo de reconciliación’, la sexóloga Tulia Ramírez elabora que comparten rasgos parecidos, dado que tenemos el instinto del ser humano.

“Muchas veces se da que, en la pareja, después de compartir mucho tiempo juntos y conocerse muy bien, se torna una sensación de igualdad entre ambos, concibiéndose como uno solo o parte del otro. Con parejas que están muy compenetradas, las discusiones les recuerdan a la pareja que el otro es una persona diferente y ese desconocimiento excita al otro”, explica.

Por otra parte, el sexólogo Pedro Rendón detalla un poco lo que sucede: “En una discusión, muchas veces se incrementan los niveles de adrenalina, se encienden los ánimos, se dicen cosas hirientes y pueden presentarse sentimientos encontrados. Se puede incrementar el deseo sexual y el sexo puede ser altamente placentero e intenso”.

Lo que hace que el sexo de reconciliación se sienta tan intenso parecen ser causas arraigadas en nuestra psicología y los químicos de nuestro cerebro. Pero, ¿es recomendable usar el sexo de esta manera, sobre todo cuando se intenta ignorar el conflicto?

¿Sirve el sexo de reconciliación para solucionar problemas?

Gary Rivera asevera que, en algunos casos, el sexo soluciona los problemas cuando no son temas serios, son cotidianos o son pequeños desacuerdos. “El encuentro causa ese cierre, de disculpa mutua, como que el sentimiento de la atracción predomina”, agrega.

“Pero hay parejas que tienen sexo de reconciliación porque una de las partes cede para calmar a la otra persona. No lo hace por un deseo de tener intimidad. Mayormente se da en las mujeres, que ceden antes sus parejas sexualmente para que se tranquilicen”, acota.

Sin embargo, la sexóloga Katherine Chávez precisa que “el sexo nunca puede tomarse como instrumento para resolver un conflicto”. “Si bien es cierto que las relaciones sexuales acercan a la pareja y pueden reparar si es que ha habido daño emocional entre los miembros, no es lo más valioso en el momento de resolver un conflicto. Puede llegar a ser solo un paliativo”, expone.

“En esos casos, la pareja no tiene la relación sexual por deseo, sino para calmar la situación. Hay que tener en consideración que, en esos casos, el deseo sexual está mermado y, por ende, no va a existir un mayor placer sexual durante las relaciones que se mantenga. Lo que incrementa el placer sexual es el buen trato, la expresiones de afecto, el cariño, manifestaciones de consideración, lo que va a lograr que los miembros de la pareja sientan mayor placer”, explica la sexóloga.

Esto implica que el sexo usado para evitar cerrar un conflicto pueda ser nocivo para la salud mental de la pareja.

¿Qué tan nocivo puede ser el sexo de reconciliación para una pareja?

“Habría que tener cuidado si se utiliza el sexo de reconciliación para aliviar la tensión en la pareja porque, en ese caso, la pareja aprenderá que para resolver un conflicto tiene que existir contacto sexual y que un encuentro sexual con pasión desenfrenada requiere de una pelea violenta”, aconseja Katherine Ramírez.

Por su lado, la sexóloga Tulia Ramirez apunta que aplicar este método haría daño a largo plazo a su relación. “Esto termina en lograr que la pareja no desarrolle herramientas ni métodos de comunicativos para solucionar sus diferencias. También que la pareja relacione el conflicto con el placer llegando muchas veces a propiciar peleas a propósito para tener una relación sexual más apasionada y placentera”, agrega.

“Sí, hay que tener cuidado de que no se vuelva la única forma de solución de problemas”, señala Gary Rivera. “Y hay que tener cuidado cuando lo hace uno por satisfacer a la pareja, si lo hace para que no siga la discusión o por complacer a la otra parte. No es muy saludable en esas situaciones. Porque podría terminar forzando a la pareja a tener intimidad y podría darse un abuso sexual”, advierte.

Por eso, el sexólogo Pedro Rendón también considera que se debe tener cuidado. “Utilizar el sexo como forma de resolver desacuerdos puede convertirse en un hábito no saludable. Los conflictos van a estar presentes siempre en una relación de pareja, saber gestionarlos es el secreto”, recomienda.

(FUENTE: larepublica.pe)

Los gatos pueden saber dónde estamos, incluso sin vernos

Se debate si los gatos son más inteligentes que los perros o si pueden descifrar muchas cosas que los humanos desconocen, se asevera que por una percepción extrasensorial única y aún imposible de entender. Incluso se asegura que los felinos domésticos pueden predecir cuándo los humanos están cerca de la muerte o de un episodio de epilepsia. Lo cierto, según una investigación científica, es que pueden saber dónde te encuentras sin verte. “Miran sin ver”, digamos. Y esto es más que una “curiosidad”.

No es broma. Un nuevo estudio especializado sugiere que es muy probable que los gatos usan sonidos para realizar un seguimiento de dónde se encuentra su dueño, el humano que lo ha criado o con quien convive.

Y esta capacidad la logran sin necesidad de ver a la persona en referencia. Es decir, incluso cuando el sujeto no está a la vista. ¿Y cómo lo hacen? Lo más probable es que el gato doméstico emplee sonidos para realizar un seguimiento de dónde nos puede encontrar incluso cuando no estamos a la vista.

Múltiples pruebas o experimentos sugieren que los gatos domesticados mapean espacialmente a sus compañeros humanos usando señales de audio, incluso cuando están en una habitación o espacio distinto.

Los gatos domésticos crean “mapas mentales” que rastrean dónde se encuentra su tutor en función de la dirección de ciertos sonidos.

Esta se trata de una capacidad que nunca antes se había atribuido a los felinos. Los gatos tienen una representación mental del tutor, aunque no lo vean y mapean su ubicación a partir de la voz. Esto, lo que se llama cognición socioespacial.

Los gatos no son los únicos animales que pueden conocer la ubicación de algo o alguien que está fuera de la vista. Los bebés humanos desde los ocho meses consiguen esa habilidad, también los chimpancés y gorilas. Los osos perezosos, los suricatos y los perros domesticados también cuentan con esta habilidad.

Al menos en este punto, gatos y perros empatan en cuanto a inteligencia y el debate al respecto sigue abierto.

Se creía que los gatos no estaban tan interesados en sus dueños como los perros, pero lo correcto es plantear que en realidad lo que ocurría no era la indiferencia, sino que estaban representándose mentalmente la presencia invisible de sus dueños.

Esto satisface en gran parte su necesidad de conocer donde están sus tutores y que están vinculándose de alguna forma solo que nosotros somos incapaces de darnos cuenta de ello.

La capacidad de formar un mapa mental del mundo es un aspecto muy propio de la inteligencia animal y una característica importante en el pensamiento complejo, incluyendo al gato en este mundo y acercando más luces sobre cómo funciona el cerebro de los gatos y cómo todo ello condiciona su conducta.

El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

(FUENTE: infobae.com)

lunes, 24 de octubre de 2022

Estos son los 5 factores que auguran el éxito de la pareja, según un estudio

El éxito de la pareja es un concepto que hace referencia al grado de satisfacción y de estabilidad que alcanza una relación. No tiene que ver con la ausencia de conflicto o plenitud total, sino con esa posibilidad de permanecer juntos por convicción y manteniendo sentimientos positivos hacia el otro.

La Universidad de California llevó a cabo un estudio cuyo objetivo era establecer cuáles eran esos factores que permitían predecir el éxito de la pareja. La investigación tomó como referencia 43 bases de datos de 29 laboratorios diferentes. En total se analizó la información de 12 000 parejas.

Paul W. Eastwick, profesor de psicología, fue uno de los coordinadores de la investigación. Señaló que se había llegado a la conclusión de que ni las características individuales, ni el amor como tal eran factores relevantes en el éxito de la pareja. ¿Qué factores, entonces, son los determinantes? Según el estudio, serían los siguientes.

1. La convicción de que el otro está comprometido

La confianza en que el otro está interesado y comprometido con la relación es el factor más importante para augurar el éxito de una pareja, según el estudio de la Universidad de California. Esto incrementa la disposición a cultivar y conservar el vínculo y a darle un giro positivo a las dificultades.

Por contraste, uno de los factores que más distancia a la pareja es la percepción de falta de interés del otro en la relación o su ambigüedad frente a esta. El sentir que el vínculo no tiene gran importancia para la otra persona, o que no hace nada por cultivarlo, incrementa la insatisfacción y debilita la relación.

2. El grado de intimidad

El grado de intimidad se manifiesta como confianza. Cada uno siente que el otro realmente lo entiende y lo acepta tal como es. Por lo mismo, no se inhibe a la hora de expresar lo que siente y piensa, sino que lo hace con naturalidad e interés por lo que piensa el otro.

A veces la intimidad se considera un sinónimo de sexualidad, cuando no es así. Una pareja puede tener una vida sexual muy activa y, aun así, una confianza limitada. Si se percibe que el otro juzga y desaprueba lo que su pareja hace, esto genera distancias y hace más frágil la relación.

3. El nivel de gratitud o reconocimiento

Como ya lo anotábamos, el estudio de la Universidad de California indica que hay elementos más importantes que el amor para augurar el éxito de la pareja. Dentro de esos elementos está la capacidad para reconocer y agradecer lo que el otro hace por uno. Este es un aspecto que se descuida en muchas relaciones.

Muchas veces se piensa que solo hay que tener gratitud por las grandes muestras de generosidad o interés del otro. Sin embargo, son muchos los detalles cotidianos que no siempre se reconocen lo suficiente. Que el otro esté ahí, que escuche, que tolere nuestros defectos, etc. Todos esos elementos son razones suficientes para agradecerle al otro cada día.

4. Satisfacción sexual

La satisfacción sexual también es un elemento decisivo para el éxito de la pareja. Cuanta más confianza e intimidad haya, más fácil será para ambos enriquecer el sexo. La pasión es muy importante, en tanto no se trata de una relación de amigos, sino que incluye un componente erótico.

La clave en este aspecto está en la posibilidad de hablar abiertamente del tema y de expresar la sexualidad de manera espontánea. Está claro que no siempre el sexo tendrá la misma intensidad, pero cuando es satisfactorio sigue siendo un elemento que despierta el interés de ambos, incluso después de muchos años de relación.

5. Percepción de que el otro está satisfecho con la relación

Si se percibe que el otro está satisfecho con la relación, aumenta el deseo de preservar el vínculo y hacer que evolucione. Esa satisfacción del otro es una señal de comprensión y aprobación que tiene gran significado para cada miembro de la pareja. Origina la sensación de estar pisando suelo firme.

Cuando el otro está insatisfecho surgen sentimientos de inseguridad, e incluso de angustia. En esas condiciones no es fácil que una persona dé lo mejor de sí misma. Por el contrario, esto suele llevar a que se acorace y adopte actitudes defensivas que no favorecen el vínculo.

Según el estudio de la Universidad de California, cuando están presentes los factores mencionados, hay una alta probabilidad de éxito de la pareja, incluso si los dos tienen personalidades muy diferentes o presentan dificultades no resueltas consigo mismos.

(FUENTE: carasycaretas.com.uy)

Qué le pasa exactamente a nuestro cerebro cuando nos enamoramos


El cerebro y el amor siempre han mantenido una relación a distancia en cuanto a su simbología. “Piensa con la cabeza” o “te quiero con todo mi corazón” son alardes de expresiones coloquiales que buscan separar la razón de la emoción. Y es que no hay un sentimiento que caracterice más al ser humano que aquel que nos hace perder la racionalidad que nos distingue del resto de las especies. 

Visceral y en muchas ocasiones indomable, el amor invade los poemas de cualquier poeta o poetisa, el argumento de millones de canciones y novelas y el hilo conductor de los guiones de innumerables películas. Todos queremos sentirlo y, aunque fracasemos en el intento, estamos condenados a vivir el mito de Prometeo para ver si por fin encontramos a esa persona que pueda ponernos de nuevo el mundo al revés. Pero ¿qué nos pasa con el amor?

En el campo de la neurociencia, numerosos son los estudios que buscan esclarecer qué le ocurre a nuestro cerebro cuando nos enamoramos. El órgano más hermético para los investigadores por su elevada complejidad -86.000 millones de neuronas y billones de conexiones entre las mismas- cuenta con diferentes áreas, neurotransmisores y hormonas que varían su actividad y su concentración durante el proceso del enamoramiento. 

El catedrático y neurobiólogo Semir Zeki del University College of London lleva años inmerso en los estudios conductuales afectivos para comprender los mecanismos que se ponen en marcha en el cerebro enamorado. “El amor en sí es normal, pero el estar enamorado no es una situación normal porque las personas están en un trastorno transitorio, ya que se comportan de manera anormal cuando están enamorados”, explicaba a Eduardo Punset durante una entrevista. 

Sea o no de manera trastornada -algo para lo que no hace falta estar enamorado- te mostramos cuales son los cambios que la ciencia ha podido demostrar hasta ahora que ocurren en el funcionamiento de nuestro cerebro cuando Cupido decide, acertadamente o no, lanzar sus flechas. 

El amor coloca 

Es probable que se hable poco sobre ello, pero podríamos afirmar que el amor es de las drogas más potentes que existen. Durante las fases iniciales del enamoramiento, la dopamina inunda nuestro cerebro activando de manera constante nuestro sistema de la recompensa. Este neurotransmisor se segrega sobre el núcleo accumbens, conocido como el centro del placer del cerebro, y sobre nuestro lóbulo prefrontal para condicionar nuestra conducta dirigiéndola hacia la búsqueda insaciable de aquello que nos provoca placer. En este caso, el amor. 

Sin embargo, la dopamina no está sola. Hormonas como la oxitocina y la vasopresina que se liberan durante el enamoramiento desde el hipotálamo -centro regulador por excelencia-, favorecen la liberación de dopamina sobre estas áreas cerebrales. Este sistema de la recompensa es el que se encuentra constantemente activo en los pacientes con drogodependencia. Además, algunas drogas como la cocaína actúan directamente sobre el núcleo accumbens generando ese éxtasis momentáneo que provoca su posterior depresión y, como consecuencia, la búsqueda ansiosa por parte de nuestro cerebro de esa droga -síndrome de abstinencia-. Así que sí, el amor coloca y mucho.

Lo que tú sientes se llama obsesión

Cuando los niveles de dopamina están tan elevados, la actividad de los centros liberadores de serotonina baja en picado. Podrías pensar que es una contradicción teniendo en cuenta que la serotonina es comúnmente conocida como el neurotransmisor de la felicidad. Pero no olvidemos que cada cosa tiene su función según dónde actúe. La serotonina regula muchos procesos conductuales que van más allá del estado de ánimo. Una bajada de este neurotransmisor en regiones prefrontales corresponde a lo que ocurre en pacientes con trastornos obsesivos compulsivos (OCD). Entenderás ahora que es normal que no te saques de la mente a esa persona. 

Miedo, tengo miedo… O no

El miedo y la incertidumbre se apoderan de todos nosotros cuando iniciamos una relación, pero los estudios cognitivos que se han llevado a cabo con personas enamoradas demuestran que nuestro nivel de alerta disminuye cuando vemos a la persona de la que estamos enamorados. La amígdala es un cuerpo del sistema límbico -emocional- situado en el lóbulo temporal formado por muchos núcleos neuronales que regulan motivaciones y emociones íntimamente relacionadas con la supervivencia, entre ellas el miedo y la huida. En las primeras fases del enamoramiento, la actividad de la amígdala baja notablemente en presencia o visualización a través de imágenes de nuestra persona amada. Quizás por eso somos capaces de saltar al vacío si fuera necesario.

En un solo corazón

Nuestro cerebro tiene mecanismos que nos hacen ser conscientes de nuestra propia identidad individual, de lo que nos distingue del resto y de intuir cómo piensan los demás en base a nuestras diferencias y similitudes en lo que se conoce como mentalización o Teoría de la mente. Cuando nos enamoramos, las regiones prefrontales, parietales y uniones parieto temporales -que utilizamos para mentalizar- bajan su actividad para favorecer que haya una fusión entre dos sujetos para conformar una “única unidad amorosa”. Romper la frontera del yo para dar pie a un nosotros. 

Se acabó

Lamentándolo mucho, todo acaba. Por un lado, las fases del enamoramiento evolucionan hacia un amor pasional y maduro (12 - 24 meses) hasta llegar al amor compasivo una vez pasados los 7 años en el que nuestro cerebro vuelve por completo a un estado previo y de “normalidad”. Por otro lado, a veces esta evolución no se da porque inexplicablemente el amor se termina. Los estudios funcionales en el cerebro de personas que han experimentado rupturas amorosas románticas recientes ponen de manifiesto una bajada de la actividad en toda nuestra red neuronal de manera similar a lo que les ocurre a las personas que sufren depresión. Pero tranquilos, todo apunta a que este estado también es temporal. Al fin y al cabo, ¿a quién no le han roto el cerebro alguna vez?

(FUENTE: revistagq.com)

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